Texcoco será sede de la Biofábrica CEVAMEX, un proyecto de envergadura federal que transformará los desechos orgánicos de la zona oriente del Estado de México en bioinsumos de alta calidad. Con una inversión de 166 millones de pesos del Gobierno Federal, la planta representará un hito en la gestión sustentable de residuos en la región.

Un proyecto colaborativo de tres niveles de gobierno

Durante una mesa de trabajo realizada en la sala de Cabildo de Texcoco, la secretaria del Campo del Gobierno del Estado de México, María Eugenia Rojano Valdés, presentó los detalles de esta iniciativa que cuenta con el respaldo directo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la Secretaría de Agricultura y el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP).

Al evento asistieron el presidente municipal de Texcoco, Nazario Gutiérrez Martínez, junto con alcaldes de municipios clave como Tepetlaoxtoc, Chiautla, Juchitepec y San Juan Teotihuacán. También se sumaron representantes de demarcaciones como Chimalhuacán, Tezoyuca, Papalotla, San Salvador Atenco, Amecameca y Chiconcuac, lo que refleja el interés regional en esta solución ambiental.

Capacidad de procesamiento y beneficios para agricultores

La biofábrica CEVAMEX operará como un centro regional de composteo con capacidad para procesar 120 mil toneladas de desechos orgánicos anuales, generando a cambio 36 mil toneladas de bioinsumos peletizados de alta calidad.

El impacto será directo en el sector agrícola: 18,180 productores recibirán aproximadamente dos toneladas de abono orgánico cada uno, mejorando significativamente la fertilidad de sus suelos de forma sustentable y reduciendo la dependencia de químicos sintéticos.

Ubicación estratégica y generación de empleo

La planta se instalará en un predio de cinco hectáreas perteneciente al INIFAP, con acceso directo sobre la carretera México-Texcoco. Esta localización privilegiada facilitará tanto el traslado de residuos desde los municipios participantes como la distribución del producto final a los agricultores beneficiarios.

La operación de la biofábrica está prevista para iniciar en diciembre de este año y generará un importante impacto en el empleo local: se estiman entre 80 y 120 empleos indirectos, además de 63 puestos de trabajo directo.

La importancia de la concientización ciudadana

Aunque el proyecto es robusto en infraestructura, el presidente municipal Nazario Gutiérrez Martínez enfatizó que su éxito dependerá también de un factor cultural: la educación ciudadana en separación de residuos.

Gutiérrez Martínez destacó la necesidad de implementar programas de concientización que promuevan la división correcta entre desechos orgánicos e inorgánicos en hogares, comercios, empresas y escuelas. Solo así se logrará una gestión integral y eficiente de la basura generada en la región.

Expansión regional esperada

Aunque la presentación del proyecto se realizó ante alcaldes de la zona oriente, las autoridades esperan la incorporación de más municipios interesados en dar un destino sustentable a sus residuos. Esta apertura sugiere que la biofábrica CEVAMEX podría convertirse en un modelo replicable para otras regiones del estado y del país.

Con esta iniciativa, el Gobierno Federal reafirma su compromiso con la economía circular y la sustentabilidad ambiental, transformando lo que tradicionalmente era un problema de gestión municipal en una oportunidad de valor agregado para los productores agrícolas locales.