El Plan de la Zona Oriente del Estado de México avanza a paso firme. Con el 40 por ciento de ejecución reportado por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en su Segundo Informe de Gobierno, este ambicioso proyecto de transformación social comienza a cambiar la realidad de 10 millones de habitantes en una región históricamente olvidada.

Se trata de una iniciativa sin precedentes de coordinación entre los tres órdenes de gobierno —federal, estatal y municipal— que invierte 75 mil 786 millones de pesos en 121 programas y acciones estratégicas. La Maestra Delfina Gómez Álvarez, Gobernadora del Estado de México, acompaña estos esfuerzos con el financiamiento estatal.

Una inversión compartida para resultados compartidos

El modelo de financiamiento del Plan Oriente refleja el compromiso de todos los niveles de gobierno: el Gobierno federal aporta el 60 por ciento de los recursos, el Gobierno estatal contribuye con el 30 por ciento, y los municipios participan con el 10 por ciento restante.

Los beneficiarios directos son los habitantes de diez municipios clave: Chalco, Chicoloapan, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, La Paz, Nezahualcóyotl, Texcoco, Tlalnepantla y Valle de Chalco, una zona que concentra población de alta vulnerabilidad social.

Movilidad segura: obras tangibles en las calles

Entre los logros más visibles está la modernización de la movilidad regional. Se puso en marcha el Trolebús Mexiquense, una solución de transporte que reduce tiempos de traslado y mejora la seguridad en los desplazamientos diarios de miles de trabajadores y estudiantes.

Complementariamente, se distribuyen trenes de pavimentación a municipios para mejorar vialidades, se construyen puentes estratégicos y se implementan senderos seguros que transforman el territorio.

Seguridad con enfoque coordinado

Para atacar la inseguridad que afecta a esta zona densamente poblada, los gobiernos implementaron el Mando Unificado, un mecanismo que centraliza acciones de seguridad pública en quince municipios: Chalco, Chicoloapan, Chimalhuacán, Coacalco, Cuautitlán, Cuautitlán Izcalli, Ecatepec, Ixtapaluca, La Paz, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Texcoco, Tlalnepantla, Tultitlán y Valle de Chalco.

La estrategia integra fuerzas y recursos federales, estatales y municipales para ofrecer paz y tranquilidad a las familias de la región.

Educación superior y servicios básicos

En materia educativa, el Plan contempla la ampliación y construcción de nuevos espacios académicos. Se crean Bachilleratos Nacionales Margarita Maza y planteles de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, abriendo puertas a jóvenes que antes tenían acceso limitado a educación superior.

En infraestructura hidráulica, se ejecutarán 100 obras de drenaje y abastecimiento de agua potable, resolviendo problemas básicos que han aquejado a la población durante décadas.

Vivienda digna para casi 100 mil personas

Los programas de vivienda beneficiarán a 97 mil personas, permitiendo que familias accedan a un derecho fundamental que históricamente les fue negado.

Con estos avances, el Plan Oriente concreta la promesa de justicia social en una región que durante años fue marginada de la inversión pública. El trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno demuestra que es posible transformar territorios enteros cuando existe voluntad política y recursos suficientes destinados a quienes más lo necesitan.