La economía de la calle: cómo el comercio informal se convierte en supervivencia

En avenidas concurridas, estaciones de transporte, plazas y colonias populares de todo el país, una realidad económica se despliega cada día: millones de personas venden desde la vía pública para sostener a sus familias. El comercio informal se ha consolidado como uno de los fenómenos económicos más visibles de México, reflejando tanto las limitaciones del mercado laboral formal como la capacidad de adaptación de los ciudadanos ante escenarios adversos.

Una alternativa ante la falta de oportunidades formales

Vendedores de alimentos, ropa, accesorios y artículos electrónicos ocupan espacios públicos donde circulan miles de personas diariamente. Especialistas en temas laborales coinciden en que el comercio informal se expande cuando los ingresos familiares resultan insuficientes y la generación de empleos formales no alcanza para absorber la demanda laboral.

Para muchos, instalar un puesto en la vía pública requiere una inversión menor que abrir un negocio establecido. Además, ofrece la posibilidad de obtener ingresos inmediatos sin enfrentar largos procesos de contratación o requisitos administrativos complejos. Esta situación es particularmente visible entre jóvenes que buscan incorporarse al mercado laboral, adultos mayores que enfrentan dificultades para conseguir empleo y personas que perdieron su trabajo por cambios económicos.

En muchos casos, el comercio ambulante funciona como actividad complementaria. Trabajadores formales recurren a ventas por catálogo, comercialización de alimentos o venta de productos diversos durante fines de semana para reforzar el presupuesto familiar.

La inflación como factor determinante

El aumento de precios en bienes y servicios básicos ha impulsado a más ciudadanos a buscar fuentes adicionales de ingreso. Gastos relacionados con alimentación, transporte, vivienda, educación y salud representan una presión constante para millones de familias mexicanas.

Ante este escenario, muchas personas han optado por emprender actividades comerciales de pequeña escala. La facilidad para comercializar productos mediante redes sociales y plataformas digitales también ha contribuido al crecimiento de nuevas formas de informalidad. Actualmente, muchas ventas se realizan desde el hogar, mediante entregas a domicilio o puntos de encuentro acordados entre compradores y vendedores.

Saturación urbana y debate económico

En diversas ciudades, el crecimiento del comercio informal ha transformado el paisaje urbano. Banquetas, parques, estaciones de transporte y zonas comerciales registran una presencia creciente de vendedores ambulantes.

Mientras algunos ciudadanos consideran que estas actividades generan opciones de compra accesibles y cercanas, otros señalan problemas relacionados con la movilidad peatonal, la ocupación de espacios públicos y la competencia para negocios establecidos. Comerciantes formales argumentan que deben enfrentar gastos de renta, impuestos, servicios y obligaciones laborales que no siempre son asumidos por quienes operan fuera de los esquemas regulados. Esta situación genera un debate permanente entre distintos sectores económicos y las autoridades encargadas del ordenamiento urbano.

El costo humano de la informalidad

Más allá de las estadísticas, el comercio informal refleja una realidad social compleja. Muchas personas que trabajan en este sector carecen de prestaciones laborales como seguro médico, ahorro para el retiro, aguinaldo o vacaciones pagadas. Sus ingresos dependen directamente de las ventas diarias, por lo que factores como el clima, la seguridad o las condiciones económicas pueden afectar significativamente su capacidad de sustento.

A pesar de ello, numerosos vendedores destacan la autonomía que ofrece esta actividad. Algunos han logrado construir negocios familiares que proporcionan empleo a hijos, hermanos o cónyuges, convirtiéndose en una fuente estable de recursos a largo plazo.

El desafío para autoridades y gobierno

El crecimiento del comercio informal representa uno de los mayores desafíos para gobiernos municipales, estatales y federales. Las autoridades deben encontrar mecanismos que equilibren el derecho al trabajo con la necesidad de mantener espacios públicos ordenados y fomentar la actividad económica formal.

Expertos consideran que la solución no pasa únicamente por operativos de retiro o reubicación. Señalan que es necesario impulsar políticas que faciliten la apertura de pequeños negocios, simplifiquen trámites administrativos, amplíen el acceso al financiamiento y promuevan empleos mejor remunerados. Asimismo, destacan la importancia de fortalecer programas de capacitación y emprendimiento para que más personas puedan incorporarse gradualmente a la economía formal.

Perspectivas económicas para 2026

Según estimaciones del INEGI a través del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), se anticipa un crecimiento anual de 3.7% y mensual de 0.1% del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) para septiembre de 2026. En actividades terciarias se espera un alza de 4.0%, mientras que en las secundarias se proyecta 3.6% respecto al mismo mes de 2025.

Para muchas amas de casa, la próxima temporada de crecimiento comercial y laboral no necesariamente significará alivio en los precios. Los expertos advierten que persiste la incertidumbre en materia de inflación, y resulta difícil que los precios de la canasta básica disminuyan en el corto plazo.

Una pregunta sin resolver

El comercio informal se ha convertido en un componente fundamental de la economía mexicana. Su crecimiento refleja tanto las dificultades estructurales del mercado laboral como la capacidad de adaptación de millones de personas. Mientras persistan los desafíos relacionados con el empleo, los salarios y el costo de vida, la venta ambulante continuará formando parte del paisaje urbano y de la estrategia de supervivencia de numerosas familias.

La expansión de este sector deja una pregunta abierta: ¿cómo construir una economía capaz de generar oportunidades suficientes para que el trabajo formal resulte una opción accesible y atractiva para todos los mexicanos?