La inflación aprieta los bolsillos de millones de mexicanos
La inflación anual se ubicó en 3.42% durante la primera quincena de septiembre de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este indicador refleja el deterioro continuo del poder adquisitivo de las familias mexicanas, que enfrentan precios cada vez más altos en productos de primera necesidad y servicios básicos.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un nivel de 146.010 puntos, con un incremento de 0.33% respecto a la quincena anterior. Aunque la inflación anual bajó ligeramente frente al 3.74% reportado en el mismo período de 2025, los efectos en el bolsillo de los consumidores son inmediatos y palpables en el mercado.
¿Qué productos están más caros?
Los bienes y servicios con mayor incidencia en el alza de precios son aquellos que las familias no pueden dejar de consumir. El jitomate, la cebolla y el pollo encabezan los incrementos en alimentos, mientras que el gas LP doméstico lidera el encarecimiento de servicios esenciales. También registró alza la educación primaria.
En contraste, algunos productos como la papa, servicios profesionales, tequila y productos para el cabello bajaron de precio, pero su impacto es menor en la economía familiar promedio.
El índice de precios no subyacente —que incluye bienes y servicios volátiles— creció 0.88% a tasa quincenal. Dentro de este, las frutas y verduras experimentaron un incremento de 3.38%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron 0.24%.
Cambios en los hábitos de compra
Ante este panorama, millones de consumidores han modificado sus patrones de compra. Familias de ingresos medios y bajos, que destinan una proporción significativa de sus recursos a alimentos y servicios indispensables, reportan dificultades crecientes para cubrir sus gastos cotidianos.
Comerciantes de mercados y pequeños establecimientos también enfrentan presiones. Muchos absorben parte de los aumentos en costos operativos para mantener competitivos sus precios, mientras otros se ven obligados a ajustar tarifas para garantizar la viabilidad de sus negocios.
Las causas detrás del incremento
Especialistas en economía identifican varios factores que han alimentado esta tendencia inflacionaria: aumento de costos de producción, encarecimiento de insumos, impacto de fenómenos climáticos en la actividad agrícola y fluctuaciones en los mercados internacionales.
Los costos logísticos también han impactado significativamente. Cuando el transporte y los combustibles se encarecen, comerciantes y distribuidores trasladan estos incrementos al consumidor final, generando una cadena de encarecimiento en múltiples sectores de la economía.
La canasta básica también se encarece
Los datos del INEGI muestran que la Canasta de Consumo Mínimo (IPCCCM) —que mide el costo de bienes y servicios esenciales— tuvo un crecimiento de 0.50% a tasa quincenal y de 3.24% anual en septiembre de 2026. Esto significa que el costo de vida básico crece más rápido que los salarios en muchos sectores.
Recomendaciones para mitigar el impacto
Ante este desafío económico, expertos aconsejan a la población: comparar precios entre establecimientos, planificar compras anticipadamente y privilegiar productos de temporada. Estas estrategias pueden ayudar a mitigar parcialmente los efectos del aumento en el costo de vida.
Aunque las autoridades económicas mantienen un seguimiento permanente de los indicadores de inflación, el desafío sigue siendo contener la alza de precios y preservar el poder de compra de la población. Mientras tanto, cada peso que sale del bolsillo de los mexicanos compra menos que hace unos meses.


