A un año de la explosión de una pipa de gas LP en el puente de La Concordia, en Iztapalapa, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha consolidado importantes aprendizajes institucionales que fortalecieron sus capacidades de respuesta, coordinación y atención médica. La experiencia del 10 de septiembre de 2025 reafirmó la importancia de la planeación estratégica, el análisis de riesgos y el trabajo coordinado para proteger vidas ante emergencias de gran magnitud.
Protocolos activados en tiempo récord
Cuando ocurrió la explosión, el Centro Virtual de Operaciones en Emergencias y Desastres (CVOED) del IMSS activó de inmediato sus protocolos de atención ante incidente con arribo masivo de lesionados. Alertó a la red hospitalaria institucional en la Ciudad de México y el Estado de México, coordinando la movilización de recursos para garantizar atención oportuna a las personas afectadas.
La doctora Janett Alvarado González, titular de la Coordinación de Proyectos Especiales en Salud y encargada del CVOED durante la emergencia, explicó que el protocolo establecido por el director general Zoé Robledo contempla poner en alerta máxima a nivel nacional, no solo en la zona del incidente. «Priorizamos una premisa fundamental: paciente correcto, en hospital correcto y en el momento oportuno», subrayó.
Distribución inteligente de pacientes
Esta coordinación permitió distribuir a los lesionados conforme a la gravedad de sus heridas y la capacidad resolutiva de cada unidad médica, con participación de los tres niveles de atención del IMSS. El Hospital General de Zona No. 53 «Los Reyes-La Paz» recibió inicialmente a 28 personas lesionadas, mientras otros centros de salud atendieron al resto según su complejidad.
Durante toda la contingencia, el CVOED mantuvo comunicación permanente con autoridades de salud y cuerpos de emergencia, supervisando constantemente el flujo de información sobre lesionados, traslados y disponibilidad hospitalaria. Esta coordinación intersectorial fue determinante para evitar la saturación de los servicios de salud.
Lecciones para el futuro
Uno de los principales aprendizajes identificados fue la necesidad de fortalecer la capacidad de organización hospitalaria antes de que ocurran emergencias, mediante ejercicios permanentes, capacitación del personal directivo y operativo, y mecanismos que amplíen la capacidad de respuesta sin afectar la atención cotidiana de los derechohabientes.
La doctora Alvarado González enfatizó que la coordinación intersectorial, la disponibilidad de información oportuna y el monitoreo permanente de riesgos son elementos esenciales para ofrecer una respuesta eficiente ante eventos de gran impacto. El CVOED del IMSS mantiene vigilancia las 24 horas del día, los 365 días del año, para identificar amenazas que puedan afectar a la población e infraestructura sanitaria institucional.
Reconocimiento y solidaridad
El IMSS reiteró su solidaridad con las personas afectadas y sus familias, y reconoció la labor del personal de salud, protección civil y equipos de emergencia que participaron en la atención de la explosión. La experiencia y vocación de servicio de estos profesionales contribuyeron a salvar vidas y a fortalecer la capacidad de respuesta institucional ante futuras emergencias.


