El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) proyecta para 2030 beneficiar aproximadamente a 1.2 millones de derechohabientes en Quintana Roo con una nueva Unidad de Diagnóstico y Tratamiento Ambulatorio que transformará la capacidad de atención especializada en el sureste del país.

La propuesta, presentada ante el H. Consejo Técnico bajo la dirección del titular del IMSS, Zoé Robledo, contempla la construcción de una infraestructura de vanguardia en un predio de 4 mil 349.22 metros cuadrados donado por el estado de Quintana Roo, que ya cuenta con los permisos de uso de suelo correspondientes.

Equipamiento de clase mundial

La nueva unidad contará con tecnología de punta para diagnóstico y tratamiento oncológico. Entre los equipos principales destacan:

  • Acelerador lineal con capacidad para atender entre 25 y 40 pacientes por día
  • PET Scan para diagnósticos metabólicos avanzados
  • Resonador Magnético de 3 Teslas de alta resolución
  • Tomógrafo de 256 cortes para estudios precisos
  • Laboratorio de Oncopatología e Inmunohistoquímica
  • Servicios de Quimioterapias ambulatorias, Hemodiálisis y Radiología Intervencionista

Un modelo regional de especialidad

Según explicó el director de Administración del IMSS, Borsalino González Andrade, la unidad no solo responderá a las necesidades de Quintana Roo, sino que funcionará como polo de especialidades para todo el sureste, beneficiando también a derechohabientes de Campeche y Yucatán.

«Con esta capacidad instalada, el IMSS busca que la derechohabiencia acceda con mayor prontitud, eficacia y eficiencia a estudios que requieren ser realizados en hospitales de especialidad,» señaló González Andrade.

Diagnósticos más rápidos y precisos

La infraestructura permitirá que los pacientes obtengan diagnósticos en menor tiempo y con mejores resultados, eliminando la necesidad de traslados a otras entidades para acceder a servicios de alta especialidad.

Este proyecto representa un hito importante en la estrategia del IMSS de descentralizar la atención especializada y fortalecer la prestación de servicios médicos en las regiones, asegurando que la población derechohabiente del sureste tenga acceso equitativo a tecnología diagnóstica de clase mundial.