En un operativo coordinado entre autoridades municipales y estatales, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) aseguró un predio ubicado dentro del área natural protegida «Santuario del Agua y Forestal Presa Guadalupe» en Cuautitlán Izcalli, tras detectarse presuntas irregularidades ambientales. El 4 de noviembre de 2026, personal de la Fiscalía Especializada de Delitos Cometidos por Fraccionadores y Contra el Ambiente colocó cuatro sellos de aseguramiento en el inmueble, iniciando así una investigación formal.

¿Qué actividades irregulares se detectaron en el área protegida?

El Presidente Municipal Daniel Serrano fue quien primero detectó y denunció públicamente las presuntas irregularidades en el Parque Pichardo Pagaza. Un recorrido de inspección realizado por autoridades del Gobierno Municipal identificó indicios claros de posibles actividades de urbanización y lotificación dentro de esta zona de protección ambiental, además del derribo no autorizado de árboles.

Estos hallazgos representan una amenaza directa para uno de los patrimonios ambientales más valiosos del municipio. El área natural protegida Cuautitlán Izcalli no solo es fundamental para la conservación de recursos naturales, sino también para mantener el equilibrio ecológico de toda la región y garantizar el acceso al agua para las comunidades locales.

Coordinación institucional en la investigación

La intervención ministerial fue precedida por la denuncia pública del Presidente Municipal, quien trasladó el caso a las autoridades estatales competentes en materia ambiental. Durante la diligencia del 4 de noviembre, participaron múltiples instituciones:

  • Personal de la Fiscalía Especializada de Delitos Cometidos por Fraccionadores y Contra el Ambiente
  • Dirección de Sustentabilidad y Medio Ambiente municipal
  • Coordinación de Conservación de los Cuerpos de Agua y Biodiversidad
  • Dirección Jurídica del municipio
  • Comisaría General de Seguridad Ciudadana

Esta coordinación interinstitucional ejemplifica cómo la colaboración entre gobiernos municipal y estatal puede fortalecer la protección de espacios estratégicos. El Gobierno Municipal de Cuautitlán Izcalli reiteró su compromiso de dar seguimiento a este caso y de trabajar junto con las instancias competentes para prevenir futuras afectaciones al área natural protegida.

Alerta a ciudadanía: verificar la legalidad de terrenos

Ante estos hechos, las autoridades hicieron un llamado importante a la ciudadanía para que no se deje sorprender por ofertas de terrenos en zonas sujetas a restricciones ambientales. Antes de realizar cualquier operación de compraventa, es fundamental verificar la situación jurídica del inmueble y confirmar que no esté ubicado dentro de un área natural protegida.

Las zonas de protección ambiental tienen restricciones legales específicas que protegen los recursos naturales pero que, desconocidas por los ciudadanos, pueden generar situaciones complicadas. Cualquier compra de terreno en estas áreas podría resultar en nulidad de la operación y pérdida del capital invertido.

Compromiso continuo con la conservación ambiental

La administración encabezada por Daniel Serrano reiteró que continuará dando seguimiento a este caso y colaborando con las instancias competentes. La protección del patrimonio natural requiere acciones concretas, coordinación institucional permanente y, sobre todo, respeto irrestricto a la ley.

El Gobierno Municipal de Cuautitlán Izcalli ha dejado claro que actuará dentro del ámbito de sus atribuciones ante cualquier afectación al área natural protegida, demostrando que la conservación ambiental no es solo un discurso, sino una prioridad operativa en la gestión pública.

Este operativo es un recordatorio de que los espacios naturales protegidos son patrimonio de todos. Su defensa requiere vigilancia constante, denuncia ciudadana responsable y, cuando sea necesario, intervención decidida de las autoridades competentes.