En Atizapán de Zaragoza, la voz de los vecinos sigue siendo el motor de las políticas públicas municipales. Durante la Décima Primera Sesión de Cabildo Abierto, encabezada por el alcalde Pedro Rodríguez, ciudadanos presentaron propuestas concretas para atender necesidades de sus comunidades, poniendo énfasis en la dignidad de los adultos mayores, la recuperación de espacios públicos y la transformación educativa.

Servicios dignos para adultos mayores: una demanda de la comunidad

Norma Olivia Hernández Mora, del fraccionamiento Lomas de Atizapán, presentó una iniciativa que refleja la sensibilidad hacia las personas de la tercera edad. Su propuesta busca mejorar sustancialmente las condiciones de atención en Tesorería municipal mediante medidas simples pero profundas: instalación de sillas bajo techo, disponibilidad permanente de agua potable, habilitación de filas preferenciales, colocación de un botiquín de primeros auxilios y capacitación especializada del personal.

«Estas medidas parecen pequeñas, pero para un adulto mayor que debe hacer trámites en el municipio, pueden significar la diferencia entre una experiencia digna y una humillante», explica la propuesta implícita en la iniciativa. El objetivo es claro: reconocer que las políticas públicas para adultos mayores no solo deben ser asistencialistas, sino garantizar accesibilidad y respeto.

¿Por qué los espacios públicos son derechos de la comunidad?

Benito Badillo Benettiz, del fraccionamiento Pedregal de Atizapán, presentó una demanda que lleva más de una década esperando respuesta: la construcción de un parque lineal. Su importancia trasciende lo recreativo: es un espacio para la convivencia vecinal, la actividad física y el desarrollo comunitario integral.

Lo que hace más urgente esta iniciativa es el contexto: el fraccionamiento Pedregal de Atizapán, con aproximadamente 600 habitantes en la zona y comunidades aledañas, ha permanecido 55 años sin un parque público. Esta carencia refleja cómo las políticas públicas históricamente han dejado rezagadas a ciertas comunidades, especialmente en municipios conurbanos del Estado de México.

El parque lineal propuesto no es solo un equipamiento; es un derecho comunitario a espacios seguros, accesibles e integradores que fortalezcan el tejido social.

Educación innovadora: del aula tradicional al aula maker

Alfonso Romero Leana, de la colonia Barrio Norte, llevó la transformación educativa al cabildo. Su propuesta: crear un aula maker en la escuela Pioneros del Cooperativismo, donde estudian 435 alumnos y alumnas.

Las aulas maker representan un cambio paradigmático en la educación. Transforman a estudiantes de receptores pasivos en participantes activos y creativos de su propio aprendizaje. En un contexto donde la educación mexicana enfrenta retos de deserción, desmotivación y desconexión con realidades laborales, este tipo de espacios ofrece una alternativa concreta: aprendizaje práctico, colaborativo y orientado a la solución de problemas reales.

Hacia un municipio con derechos humanos en el centro

Paralelo a estas iniciativas ciudadanas, durante la Septuagésima Quinta Sesión Ordinaria de Cabildo, el Ayuntamiento escuchó las propuestas de tres aspirantes a la Defensoría Municipal de Derechos Humanos, cargo que será clave para impulsar estas políticas públicas.

La maestra en Derecho Penal Clara Camacho Méndez propuso colocar los derechos humanos como eje rector del diseño, ejecución y evaluación de todas las políticas públicas municipales, articulando capacidades institucionales y estableciendo mecanismos de evaluación transversales.

El doctor en Educación José Eleazar Márquez Suárez enfatizó la «justicia de proximidad», promoviendo la empatía y el trato digno como prácticas cotidianas en cada ventanilla municipal. Su visión incluye la certificación de competencias de personas servidoras públicas, reconociendo que el buen trato comienza desde quienes atienden.

El licenciado en Derecho Octavio Flores Ávalos presentó un modelo de municipio incluyente con énfasis en espacios libres de violencia, capacitación del personal educativo y el programa «Club Amigos de Justino» para promover el sentido de pertenencia en materia de derechos humanos.

Lo que emerge de estos cabildos abiertos en Atizapán de Zaragoza es un patrón alentador: ciudadanía consciente que demanda políticas públicas concretas, dirigidas a sectores vulnerables, y un gobierno municipal que abre espacios para escuchar. Porque las verdaderas políticas públicas no descienden desde los escritorios, sino que nacen del diálogo genuino con quienes viven día a día las carencias y los sueños de sus comunidades.