Con el aroma de flores de cempaxóchitl flotando en el aire y las tumbas adornadas de coloridos pétalos, la región de volcanes vivió una celebración serena del Día de Muertos. El 2 de noviembre transcurrió sin incidentes en los panteones de Tlalmanalco, Tepetlixpa y Amecameca, donde miles de visitantes se dieron cita para honrar a sus difuntos con la tradición que, año tras año, se mantiene viva en estos municipios del oriente del Estado de México.
En cada campo santo, familias enteras llevaron flores de zempaxóchitl, nube blanca, terciopelo y alelia para adornar las tumbas de sus seres queridos. Las autoridades municipales, conscientes de la importancia de estas festividades, desplegaron operativos coordinados para garantizar la seguridad y el bienestar de los visitantes durante esta conmemoración ancestral.
Seguridad y servicios en los panteones de la región de volcanes
En Tlalmanalco, el presidente municipal Luis Enrique Sánchez Reyes, conocido popularmente como «Güicho», supervisó personalmente cada campo santo del municipio. Para asegurar el orden y la protección de los visitantes, se desplegaron 22 elementos de protección civil y más de 50 oficiales de seguridad ciudadana, tanto municipal como estatal.
«Cada año se visten de colores los distintos panteones, y es una tradición que está más viva que nunca», comentó el alcalde Sánchez Reyes a En Línea con Diario. La estancia de las familias fue ordenada y sin contratiempos, reflejando el compromiso de la administración pública con esta festividad tan significativa para la comunidad.
Operativos coordinados en Tepetlixpa y Amecameca
En Tepetlixpa, el presidente municipal Abelardo Rodríguez García y su equipo administrativo realizaron inspecciones en los distintos panteones. Más allá de la vigilancia, las autoridades implementaron servicios de utilidad pública: desplegaron pipas de agua para atender a las familias que visitaron los campos santos, asegurando el vital líquido tanto para beber como para regar las tumbas con la devoción tradicional.
En Amecameca, elementos de protección civil, policía municipal y estatal recorrieron continuamente los campos benditos donde descansan los restos humanos. Durante toda la jornada del 2 de noviembre no se registró incidente alguno, consolidando un saldo blanco en la región de volcanes que refleja la importancia de la coordinación institucional durante estas fechas.
Tradición y memoria en los panteones de la región
En el Panteón Nuevo de Tlalmanalco, un letre que fue donado por el difunto líder de la Martín Mexicana, Don Raúl Moreno Izquierdo, invita a los visitantes a reflexionar: «Detente y piensa que aquí la eternidad empieza y solo polvo queda atrás de la mundanal grandeza». Esta inscripción encapsula la esencia de las celebraciones del Día de Muertos: un espacio para pausar, recordar y conectar con lo trascendental.
Las celebraciones en la región de volcanes demuestran que el Día de Muertos sigue siendo más que una festividad: es un vínculo intergeneracional que conecta a las familias mexicanas con sus raíces, sus valores y su memoria colectiva. Con seguridad garantizada y servicios básicos asegurados, los municipios de esta región honraron dignamente a quienes ya no están, permitiendo que miles de personas vivieran esta experiencia con tranquilidad y respeto.


