Con el propósito de enfrentar una crisis silenciosa que afecta a millones de mexicanos, el Gobierno del Estado de México, encabezado por la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, se suma a la campaña «Yo Elijo Ser», una estrategia integral de comunicación diseñada para promover la prevención de obesidad y mejorar los hábitos de alimentación y actividad física en niñas, niños, adolescentes y personas adultas.

Durante la presentación oficial realizada en Metepec el 4 de noviembre de 2026, Celina Castañeda de la Lanza, Secretaria de Salud del Estado de México, destacó la magnitud del desafío: el sobrepeso y la obesidad afectan al 75 por ciento de las personas adultas, al 40 por ciento de adolescentes y al 36 por ciento de niñas y niños en la entidad. Estas cifras reflejan factores de riesgo directo para el desarrollo de enfermedades crónicas que comprometen la calidad de vida de las familias mexiquenses.

Una estrategia con enfoque diferenciado por edades

La prevención de obesidad Edomex contempla tres componentes principales, cada uno adaptado a las necesidades específicas de su población objetivo. Daniel Aceves Villagrán, Director General de Políticas en Salud Pública de la Secretaría de Salud federal, explicó que la estrategia se divide en:

«Estrellas por la Salud», dirigida a niñas y niños de cero a 12 años, con mensajes lúdicos y educativos sobre hábitos saludables desde la infancia temprana.

«Comer como Campeón o Campeona», para adolescentes, fomentando la adopción de buenos hábitos en una etapa crítica de desarrollo.

«Yo Elijo Ser», para personas adultas, enfatizando la autonomía y responsabilidad en las decisiones sobre salud y bienestar.

Cada fase incluye guías de alimentación saludable y recomendaciones de actividad física personalizadas, reconociendo que no todas las familias enfrentan los mismos desafíos.

Más allá de los números: el contexto social importa

Uno de los aspectos más destacables de esta prevención de obesidad es su reconocimiento de que los problemas de salud no ocurren en el vacío. Arturo Miranda Valdés, Subdirector de Comunicación en Salud Pública, subrayó que la campaña analiza los factores sociales, económicos y familiares que influyen en las decisiones alimenticias y en la posibilidad de realizar actividad física.

«Los mensajes no pueden ser genéricos», explicó Miranda Valdés. «Una familia en zona urbana con acceso a espacios públicos enfrenta realidades distintas a una comunidad rural. La estrategia busca desarrollar acciones acordes con las condiciones de vida reales de las personas».

Esta perspectiva de derechos es fundamental, ya que reconoce que la prevención de obesidad no es solo un asunto de fuerza de voluntad individual, sino de acceso equitativo a recursos, información y oportunidades.

Instituciones de salud unidos por un objetivo común

Arturo González Ledezma, Coordinador Estatal de IMSS-Bienestar en el Estado de México, destacó que la participación coordinada de múltiples instituciones de salud amplificará el alcance de las acciones preventivas, acercando información confiable a más rincones de la entidad.

Por su parte, Angélica Rodríguez Aguirre, Jefa del Departamento de Promoción de la Salud del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) y líder estatal de Comunicación en Salud Pública, precisó que el objetivo central es disminuir el consumo de alimentos ultraprocesados y fomentar la actividad física regular como herramientas de prevención contra diabetes tipo 2, hipertensión arterial, insuficiencia renal crónica y ciertos tipos de cáncer.

¿Por qué esta prevención de obesidad es urgente?

Las enfermedades crónicas derivadas del sobrepeso representan no solo un costo humano devastador, sino también una carga económica considerable para el sistema de salud. La prevención de obesidad, por tanto, es inversión en salud pública: cada persona que adopta hábitos saludables reduce su riesgo de hospitalización y complicaciones futuras.

La campaña «Yo Elijo Ser» llega en un momento en que las familias mexicanas enfrentan presiones múltiples: publicidad agresiva de ultraprocesados, espacios públicos limitados para ejercitarse, y acceso desigual a alimentos frescos y nutritivos. Esta iniciativa reconoce esas barreras estructurales y busca generar cambios desde la comunicación estratégica y la participación comunitaria.

El compromiso del Estado de México con esta prevención de obesidad refleja una visión de salud que trasciende la consulta médica: es promoción de derechos, es equidad, es reconocer que todas las personas merecen vivir con bienestar y oportunidades reales de cuidarse.