Entre alebrijes de colores, ofrendas tradicionales y el rostro maquillado de niñas y niños convertidos en pequeñas calacas, la XXVI Feria de las Calacas se desplegó como un espacio donde la muerte no es tabú, sino encuentro, creatividad y memoria compartida. Los días 31 de octubre y 1 de noviembre de 2026, los jardines del Centro Nacional de las Artes (Cenart) se transformaron en un escenario para celebrar la vida a través de más de 380 actividades gratuitas que convocaron a más de 64 mil personas.

La iniciativa, organizada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Coordinación Nacional de Desarrollo Cultural Infantil (CNDCI) – Alas y Raíces, el Cenart y la Dirección General de Vinculación Cultural, consolidó la Feria de las Calacas como una de las celebraciones más relevantes del Día de Muertos en la Ciudad de México. Con театр, danza, música, narración oral, talleres y artes gráficas pensados para bebés, niñas, niños, adolescentes y familias, el evento demostró que la tradición mexicana sigue viva y conecta generaciones.

Un espacio de convivencia intergeneracional

Selene, de 23 años, llegó con su pequeño de tres años después de enterarse de la Feria de las Calacas por redes sociales. «Quería mostrarle los disfraces y el ambiente», comenta. La experiencia la encantó, y su hijo recorrió los jardines entre montículos de pasto donde familias completas se detenían a escuchar narraciones y presentaciones musicales.

Junto a los puestos de pan de muerto, tlayudas, buñuelos y chocolate, la Feria de las Calacas se convirtió en un tejido social donde desconocidos compartían espacio. Lilian López Torres, de 44 años, y María Guadalupe Torres, de 67, destacaron especialmente las ofrendas y los materiales reciclados utilizados en sus composiciones. «Nos gustó mucho el ambiente, la gente que está disfrutando con su familia, y estas tradiciones tan bonitas de México», expresaron ambas visitantes.

Ernesto Alcántara Gutiérrez, de 35 años, subraya otro aspecto central: la convivencia intergeneracional. «La variedad de talleres y los espacios de narración oral contribuyen a acercar a las nuevas generaciones a las tradiciones mexicanas», señala. Lixi Paola, de 25 años, coincide: «Hay muchas actividades que hacer y creo que fomentan mucho la lectura, la curiosidad y la creatividad de los niños».

Más de 140 artistas y creadores en la Feria de las Calacas

La programación reunió a más de 140 artistas, narradores, talleristas y agrupaciones musicales. En las carpas dispuestas en los jardines del Cenart, niñas y niños participaron en talleres creativos acompañados de familiares, explorando diversos materiales y técnicas. Los espacios de narración oral ofrecieron momentos para escuchar historias, mientras que las actividades se extendieron a adolescentes y personas adultas, con experiencias pensadas para distintas edades.

La música fue protagonista indiscutible. Agrupaciones como Pim Pau, Yucatán A Go Go, Orquesta Basura, Triciclo Circus Band y Sonido Gallo Negro animaron los jardines. Michoacán participó como estado invitado, con muestras de música y danza purépecha que enriquecieron la propuesta cultural de la Feria de las Calacas.

La danza y el teatro complementaron la oferta, junto con expresiones tradicionales que conectan con las raíces prehispánicas. Entre montajes y escenografías, se evocaban los caminos del Mictlán, invitando a reflexionar sobre el ciclo de la vida desde la cosmovisión mesoamericana.

Ofrendas que honran la memoria y visibilizan lo invisible

Las 16 ofrendas que formaron parte de la Feria de las Calacas no fueron simples decoraciones, sino instalaciones cargadas de intención y significado. Afinando el regreso: un altar con mucho ritmo, ¡A dos de tres caídas, sin límite de soles! y Voces para las que ya no tienen voz ofrecieron distintas formas de recordar.

Destacó especialmente Camino al Mictlán: por las que no debieron partir, realizada por jóvenes en externamiento en colaboración con Alas y Raíces y el área de Justicia Penal para Adolescentes de Prevención y Reinserción Social. Esta ofrenda en memoria de adolescentes víctimas de feminicidio evidencia cómo la Feria de las Calacas se convierte en un espacio donde se honra la memoria de quienes murieron en circunstancias de violencia, dándoles una voz que la sociedad a veces intenta silenciar.

Las ofrendas tradicionales exhibieron flores, veladoras, calaveras y figuras de barro que atraían a visitantes interesados en los elementos que conforman esta práctica ancestral. La incorporación de materiales reciclados demostró que la tradición evoluciona sin perder su esencia.

Fotografía, papel picado y otras formas de recordar

Las exposiciones ampliaron las posibilidades de acercarse a la memoria desde disciplinas artísticas diversas. Desde que te ausentaste, presentada en colaboración con el Centro de la Imagen y el Archivo Fotográfico Mariana Yampolsky de la Universidad Iberoamericana, reunió 32 fotografías que documentan las formas de recordar a los muertos en distintas comunidades mexicanas.

Al filo del papel, la exposición de Sergio Hernández, integró 13 cuadros con piezas de papel picado artesanal, recordando que la tradición mexicana utiliza múltiples lenguajes visuales para expresar lo inefable. Un arco de alebrijes en la entrada de la Feria de las Calacas invitaba a detenerse para tomar fotografías, transformando cada rincón en un espacio de contemplación.

Derechos culturales para todas las edades

Con la XXVI Feria de las Calacas, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México reafirma su compromiso con el ejercicio de los derechos culturales de bebés, niñas, niños y adolescentes. El acceso gratuito a 380 actividades en espacios públicos no es solo un beneficio logístico: es un acto de democratización cultural que reconoce que la experiencia artística y la conexión con tradiciones no pueden ser privilegio de algunos.

La convocatoria también se extendió al Pabellón de Cultura Comunitaria, en la segunda sección del Bosque de Chapultepec, donde el sábado 31 de octubre se realizaron actividades de narración oral, arte popular y espectáculos familiares. Esta descentralización de la propuesta garantiza que más mexicanos puedan acceder a estas experiencias.

Para conocer las próximas actividades de Alas y Raíces y la Secretaría de Cultura, se puede consultar alasyraices.gob.mx y las redes sociales: X @cultura_mx, Facebook /SecretariaCulturaMX e Instagram @culturamx.