La búsqueda de desaparecidos en el Edomex da un paso adelante. El Gobierno del Estado de México, encabezado por la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, implementa tecnologías de última generación para localizar a personas desaparecidas, combinando herramientas de rastreo telefónico, sistemas de información geográfica y análisis de datos, todo en apego a la ley y en línea con la estrategia nacional impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Detrás de estos esfuerzos está la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México (Cobupem), órgano desconcentrado de la Consejería Jurídica, que se ha convertido en un actor fundamental en la respuesta institucional a las desapariciones.

¿Cómo funciona la búsqueda de desaparecidos en el Edomex?

La Cobupem emplea un arsenal tecnológico pensado para optimizar cada etapa de la búsqueda. Los sistemas de información geográfica permiten delimitar áreas específicas y planear operativos con precisión. Las herramientas de rastreo de señales telefónicas orientan las líneas de búsqueda a partir de información concreta, mientras que el análisis de registros de llamadas —obtenidos conforme a procedimientos legales— guía las acciones en el terreno.

Estas tecnologías no actúan de forma aislada. Se integran en una estrategia coordinada que busca cada minuto sea crucial. «Las herramientas tecnológicas de la Cobupem han sido contratadas a través de licitación pública, bajo principios de transparencia y rendición de cuentas», enfatiza la administración estatal.

Marco legal que respalda la búsqueda de desaparecidos

El uso de estas tecnologías tiene fundamento sólido en la Ley en Materia de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares para el Estado Libre y Soberano de México. Esta ley obliga a las autoridades a realizar «acciones de búsqueda inmediatas, oportunas y exhaustivas, sustentadas en información útil y científica».

La legislación también faculta a la Cobupem para adquirir o arrendar el equipo necesario. Más allá: ordena a instituciones públicas y privadas que generan imágenes satelitales, de drones u otras tecnologías poner esa información a disposición de las autoridades competentes, exclusivamente para búsqueda, localización e investigación de desaparecidos.

Un aspecto central: la operación de estas herramientas «no implica intervención de comunicaciones privadas y de ninguna manera tiene como finalidad realizar vigilancia sobre la población».

Nuevas capacidades institucionales en marcha

La búsqueda de desaparecidos en el Edomex no se detiene en la tecnología actual. El Gobierno avanza en tres frentes simultáneamente:

Centro Estatal de Mando: Operará las 24 horas del día, los 365 días del año, con herramientas del C5 y coordinación permanente entre autoridades federales, estatales y municipales. El objetivo: agilizar el intercambio de información y acelerar las acciones de búsqueda.

Centro Estatal de Identificación Humana: Suma capacidades forenses para identificar a personas localizadas, un componente crítico en casos de desaparición.

Grupo especializado en búsqueda acuática: Un equipo dedicado a la búsqueda en canales y cuerpos de agua, ampliando el alcance territorial de la Cobupem.

Compromiso con familias y derechos humanos

Detrás de cada cifra de desapariciones hay familias. El Gobierno del Estado reconoce que la inversión en herramientas, equipo y servicios tecnológicos «refleja el compromiso de destinar mayores recursos y capacidades institucionales a la búsqueda y localización de personas desaparecidas».

La respuesta que se busca es integral: no solo localizar, sino también «brindar atención y acompañamiento a las familias, con apego a la ley y respeto a los derechos humanos». Esto es clave en un contexto donde la desconfianza en las instituciones es aún profunda en muchas comunidades.

La búsqueda de desaparecidos en el Edomex representa un balance delicado: usar la tecnología disponible sin caer en formas de vigilancia que vulneren derechos, actuar rápido sin perder legalidad, y reconocer que detrás de cada búsqueda hay vidas y esperanzas en juego.