Entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre, el Estado de México se viste de memoria y color con una invitación que honra a sus pueblos originarios: recorrer las ofrendas tradicionales otomí y mazahua que dan vida a la celebración de Día de Muertos. Dos espacios ceremoniales abrirán sus puertas para que visitantes y familias se acerquen a estas expresiones culturales que mantienen vivas las raíces de comunidades milenarias.

El Gobierno del Estado de México, encabezado por Delfina Gómez Álvarez, a través de la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF), promueve esta iniciativa como una oportunidad para reconocer la riqueza de los pueblos originarios y acercar sus tradiciones a nuevas generaciones, consolidando el vínculo entre las familias y su patrimonio cultural.

Día de Muertos otomí y mazahua: dos formas de honrar la memoria

La celebración de Día de Muertos en las comunidades indígenas del Estado de México trasciende lo folclórico: es un acto de amor, respeto y continuidad. A través de ofrendas cuidadosamente preparadas, otomíes y mazahuas mantienen una conversación con quienes han partido, recordándolos no con dolor, sino con gratitud y alegría.

En el Centro Ceremonial Otomí, ubicado en la Carretera Temoaya–Centro Ceremonial Otomí, km 12, en Temoaya, las ofrendas revelan elementos profundos de la cosmovisión otomí. Petates tejidos con precisión ancestral, veladoras que iluminan el camino de las almas, copal cuyo humo purifica el espacio, flores de tonalidades vivas y alimentos cuidadosamente elegidos componen un lenguaje visual que habla de bienvenida y memoria. Cada elemento tiene un propósito, cada color una razón.

A unos kilómetros de distancia, en el Centro Ceremonial Mazahua de San Felipe del Progreso, ubicado sobre la carretera El Fresno-Nichi-Santa Ana Nichi, la celebración adquiere matices propios. Aquí, los manteles bordados en punto de cruz —resultado del trabajo paciente de manos que conocen cada puntada— se despliegan como testimonios de dedicación. Las velas brillan, el cempasúchil perfuma el aire, y en la mesa conviven sabores que son patrimonio vivo: tamales hechos a mano, mole con recetas que se heredan de generación en generación, tortillas frescas y pan que habla de abundancia.

¿Cuándo y dónde visitar las ofrendas tradicionales?

Ambas exposiciones estarán abiertas del 30 de octubre al 2 de noviembre, de 09:00 a 18:00 horas, permitiendo que familias y visitantes recorran estos espacios en su propio ritmo, disfrutando de una experiencia que reúne cultura, tradición y naturaleza en armonía.

Centro Ceremonial Otomí
Carretera Temoaya–Centro Ceremonial Otomí, km 12
Temoaya, Estado de México

Centro Ceremonial Mazahua
Carretera El Fresno-Nichi-Santa Ana Nichi
San Felipe del Progreso, Estado de México

La importancia de mantener vivas nuestras raíces

El Día de Muertos es más que una fecha en el calendario. Para otomíes y mazahuas, es la reafirmación de una identidad que ha persistido siglos, atravesando cambios, adaptaciones y desafíos. Estas tradiciones son actos de resistencia cultural, espacios donde la memoria colectiva se fortalece y donde las nuevas generaciones aprenden quiénes son, de dónde vienen y por qué importa recordar.

Con iniciativas como esta, el Gobierno del Estado de México reconoce que la riqueza del territorio no radica solo en sus recursos naturales, sino en las expresiones culturales que lo habitan. Abrir estos centros ceremoniales es un gesto de respeto hacia pueblos que han mantenido sus costumbres vivas, preservando saberes y cosmovisiones que enriquecen a toda la sociedad mexicana.

Para quienes buscan conectar con sus raíces, para padres que desean que sus hijos conozcan la diversidad cultural de México, para curiosos que quieren entender cómo otras comunidades entienden la muerte y la memoria, esta es una invitación que merece responderse. Del 30 de octubre al 2 de noviembre, el Día de Muertos otomí y mazahua te espera en el Estado de México.