El Gobierno del Estado de México, encabezado por la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, inició formalmente la construcción del Sistema Integral de Transporte, un modelo transformador que busca terminar con décadas de desorden en la movilidad pública y garantizar el derecho de las familias mexiquenses a desplazamientos seguros, accesibles e incluyentes.
Esta iniciativa representa un cambio fundamental en la forma en que millones de personas se trasladan diariamente en la entidad. A través del Sistema Integral de Transporte, se pretende conectar los servicios de transporte público, reducir tiempos y costos de viaje, y mejorar significativamente la calidad de vida de quienes dependen del transporte público para llegar a sus trabajos, escuelas y actividades cotidianas.
Un modelo construido en equipo con transportistas y usuarios
Lo distintivo de esta transformación es su enfoque participativo. Juan Hugo de la Rosa García, Secretario de Movilidad del Estado de México, enfatizó que el Sistema Integral de Transporte se construye directamente con quienes operan el servicio y con quienes lo utilizan todos los días.
«Estamos dejando atrás un esquema disperso y caótico. Hoy iniciamos formalmente la construcción de un nuevo diseño de movilidad de la mano de quienes operan el servicio y de quienes lo usan todos los días. Con la determinación de nuestra Gobernadora, garantizaremos los recursos necesarios para consolidar un sistema digno», afirmó De la Rosa García.
Esta estrategia inclusiva reconoce que tanto los transportistas como los pasajeros son actores clave en el éxito de cualquier política de movilidad. Al integrar sus voces desde el inicio, la administración estatal busca crear soluciones que realmente respondan a las necesidades reales de la población.
Objetivos concretos para mejorar la movilidad cotidiana
El Sistema Integral de Transporte se plantea metas claras y medibles:
- Brindar desplazamientos seguros y accesibles para todas las personas, incluidas aquellas con discapacidades o movilidad reducida
- Optimizar rutas y conexiones para reducir significativamente los tiempos de traslado
- Fortalecer la economía familiar mediante menores costos de transporte
- Ofrecer trayectos cómodos y eficientes que dignifiquen la experiencia de viaje
Para alcanzar estos objetivos, la administración estatal avanza en varios frentes simultáneamente: la regularización y registro del 100 por ciento de las unidades de transporte, la reestructuración integral de rutas, la capacitación continua de operadores y un programa coordinado de renovación del parque vehicular.
Expansión de Mexibús: cuatro nuevas líneas estratégicas
Como parte de la infraestructura del Sistema Integral de Transporte, se contemplan la ampliación y licitación de cuatro corredores estratégicos de Mexibús que conectarán puntos clave de la entidad:
- Línea 5: En Tlalnepantla, mejorando la conectividad en la región poniente
- Línea 6: De Zinacantepec a Lerma, articulando el Valle de Toluca con el Tren Interurbano «El Insurgente»
- Línea 7: De Vicente Villada a Panteón de los Rosales, en Nezahualcóyotl, ampliando cobertura en la región oriente
- Línea 8: De La Paz a San Lázaro, fortaleciendo la movilidad en el sur de la entidad
Estas nuevas líneas no son aisladas, sino parte de un ecosistema de transporte pensado para funcionar en red, permitiendo que los usuarios cambien de un servicio a otro de manera fluida y coordinada.
Respaldo financiero hasta 2027
La Gobernadora Delfina Gómez Álvarez ha garantizado que la Secretaría de Finanzas proporcionará el respaldo presupuestal necesario para consolidar el Sistema Integral de Transporte hacia 2027. Este compromiso financiero es fundamental para asegurar que las obras no se queden en promesas, sino que se ejecuten con los recursos reales que requieren.
El objetivo es claro: hacer de la movilidad un motor de bienestar para las familias del Estado de México, transformando una situación que durante décadas ha generado frustración, estrés y gastos excesivos en transporte.
Con esta iniciativa, el Gobierno del Estado de México asume el compromiso de garantizar que desplazarse sea más seguro, más rápido, más accesible y más económico para los millones de mexiquenses que cada día dependen del transporte público. Una transformación que, de materializarse como está planteada, podría mejorar significativamente la calidad de vida cotidiana de la población.


