Código Infarto: la estrategia que está salvando vidas en el IMSS

Desde 2016, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) implementó una estrategia que cambió radicalmente la forma de atender infartos agudos al miocardio. El Código Infarto ha reducido la mortalidad en pacientes cardíacos de manera significativa: en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Cardiología No. 34 de Monterrey, Nuevo León, la tasa pasó del 25% al 8%, una cifra que demuestra el impacto de una respuesta médica coordinada y rápida.

¿Qué cambió con Código Infarto?

Antes de esta estrategia, los pacientes seguían un proceso lento: llegaban al primer nivel de atención, pasaban al segundo nivel donde recibían tratamiento intravenoso, y solo si estaban graves los trasladaban al tercer nivel. Con Código Infarto, los pacientes pueden ir directamente de cualquier unidad de atención de primer nivel a un centro de tercer nivel con salas de hemodinamia.

«El tiempo es vida en un infarto», enfatiza el Dr. Ramón Ángel De la Cruz Obregón, jefe del servicio de Hemodinamia de la UMAE. Cuando se detecta un infarto agudo, se activa inmediatamente una alerta que llega a un grupo de cardiólogos intervencionistas expertos quienes analizan electrocardiogramas y estudios del paciente para determinar la mejor estrategia de tratamiento.

Protocolo de atención en menos de 30 minutos

El parámetro más importante es el «tiempo puerta-balón»: el lapso entre que el paciente llega a urgencias y se destapa la arteria obstruida. En la UMAE Hospital de Cardiología No. 34, este tiempo se redujo a 15 minutos, y actualmente el 90% de los casos del IMSS se atienden dentro de los 30 minutos recomendados por estándares internacionales.

Cuando Código Infarto se activa, el personal médico ya sabe que un paciente está en camino, por lo que reserva inmediatamente una Sala de Hemodinamia. Médicos, enfermeras, trabajo social, asistentes médicas, camillería y vigilancia se preparan para actuar con precisión.

Dos opciones de tratamiento

El Dr. Arturo Muñiz García, director de la UMAE, explica que un infarto es la falta de flujo sanguíneo en una parte del corazón por obstrucción de una arteria coronaria. El tratamiento depende del tiempo de llegada:

Angioplastia primaria: Si el paciente llega en menos de 120 minutos a un hospital con Sala de Hemodinamia, se realiza este procedimiento para destapar la arteria.

Trombolíticos: Si no es posible llegar a tiempo, se administran medicamentos por vía intravenosa que disuelven el coágulo y dan más tiempo para realizar un cateterismo posterior.

Cifras del impacto

En la UMAE Hospital de Cardiología No. 34 se atienden más de 1,200 pacientes por infarto cada año en el servicio de Hemodinamia, que opera 24 horas del día, 365 días al año. La reducción de la mortalidad del 25% al 8% representa cientos de vidas salvadas anualmente.

Prevención: el primer paso

Aunque Código Infarto ha revolucionado la atención de emergencia, el Dr. Muñiz García subraya la importancia de la prevención. El control de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, una alimentación balanceada, actividad física regular, sueño adecuado y evitar fumar o beber alcohol son fundamentales.

Es crucial que la población reconozca los síntomas de un infarto: dolor en la cara anterior del tórax que se puede irradiar al brazo izquierdo, mandíbula o cuello, sudoración fría, falta de aire y ansiedad. Ante cualquiera de estos síntomas, acudir inmediatamente a una unidad médica del IMSS puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Código Infarto demuestra que una coordinación efectiva entre los tres niveles de atención, protocolos claros y personal capacitado pueden transformar los resultados en salud pública.