Cuando una prenda de ropa completa su ciclo en el armario de una persona, puede ser el inicio de una segunda vida. En el Estado de México, esta premisa cobra sentido humano: 460 kilogramos de ropa han sido donados a refugios y casas de transición donde residen mujeres que reconstruyen sus vidas después de la violencia.

La reutilización de ropa se convierte así en un acto simultáneamente ambiental y de solidaridad. La Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (SMAyDS), a través del Gobierno de Delfina Gómez Álvarez, hizo entrega de estas prendas a la Secretaría de las Mujeres (SeMujeres) para su distribución en los espacios de acogida más urgentes de la entidad.

¿De dónde viene la ropa donada?

Las prendas fueron recolectadas en diversos eventos llamados «Trueque Verde», iniciativas que fomentan la reutilización de productos y la participación social en el cuidado del medio ambiente. Antes de llegar a las manos de las mujeres, cada prenda pasó por un riguroso proceso de desinfección para garantizar condiciones de higiene e inocuidad.

Esta reutilización de ropa no es casual: responde a una estrategia deliberada de economía circular que busca reducir el uso de recursos naturales, minimizar residuos y emisiones, y conservar el valor de los productos durante el mayor tiempo posible mediante su reparación, renovación y reciclaje.

Alianza entre medio ambiente y protección de mujeres

La entrega forma parte de un convenio firmado en 2025 entre ambas dependencias estatales para desarrollar políticas públicas, programas y acciones que favorezcan la participación de las mujeres en la transformación del entorno y la protección ambiental.

«Esta colaboración fomenta una cultura de consumo responsable y contribuye a reducir la generación de residuos», explicó la SMAyDS en un comunicado. La reutilización de ropa, bajo esta óptica, es mucho más que una donación: es un ejercicio de responsabilidad compartida.

Dónde llegan las prendas: refugios y casas de transición

Las 460 kilos de prendas benefician a mujeres en situación de violencia y sus hijas e hijos en once espacios de acogida del Estado de México:

Nueve Refugios para Mujeres en Situación de Violencia: Ocho de ellos atienden a mujeres, sus hijas e hijos; uno especializado está dedicado a la atención integral de mujeres de la diversidad sexual. En estos espacios se brinda protección, resguardo, atención integral y acompañamiento para salvaguardar la vida, la integridad y contribuir a la restitución de derechos.

Dos Casas de Transición: Espacios donde las mujeres y sus hijas e hijos reciben acompañamiento para avanzar hacia una vida independiente, libre de violencia, en condiciones de seguridad y estabilidad.

La economía circular como práctica de justicia social

La reutilización de ropa trasciende lo ambiental cuando se articula con políticas de protección de derechos. Cada prenda que llega a estos refugios representa tanto una reducción en la presión sobre los recursos naturales como una manifestación concreta de solidaridad con mujeres que enfrentan las consecuencias más duras de la desigualdad.

El Gobierno de Delfina Gómez Álvarez ha priorizado estas intersecciones: protección ambiental y protección de mujeres no son objetivos separados, sino dimensiones conectadas de una política pública integral. En Metepec, donde se coordinó la entrega de estos 460 kilos de ropa, esa conexión cobra forma tangible en cada prenda que vuelve a ser útil.

Para las mujeres en refugios, la reutilización de ropa significa acceso a artículos dignos en momentos de vulnerabilidad extrema. Para el medio ambiente, significa menos desperdicio, menos recursos extraídos, menos residuos generados. Para la sociedad, significa que es posible construir políticas que protejan simultáneamente a las personas más vulnerables y al planeta.