Por primera vez en 13 años, la percepción de inseguridad en México alcanzó su nivel más bajo. Según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en septiembre de 2026 el porcentaje de población adulta que percibe inseguridad se ubicó en 58.1 por ciento, frente al 63.0 por ciento de septiembre de 2025. Pero el panorama es aún más alentador cuando se analiza lo que sucede en el Estado de México: las ocho ciudades evaluadas en la entidad registraron mejoras en la percepción de seguridad, con seis de ellas superando la reducción nacional de 7.8 por ciento.

Este avance, presentado durante la sesión 207 de la Mesa de Paz encabezada por la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, refleja el trabajo coordinado entre autoridades de los tres órdenes de gobierno para implementar la Estrategia Estatal de Seguridad. Los resultados dan cuenta de un cambio gradual pero consistente en cómo los mexicanos del Estado de México perciben su entorno y su capacidad de transitar con mayor tranquilidad.

Tlalnepantla lidera la transformación regional

La historia de cambio más notable ocurre en Tlalnepantla, municipio que pasó de un alarmante 80.3 por ciento de percepción de inseguridad en septiembre de 2025 a 59.3 por ciento un año después. Esta reducción de 26.2 por ciento no es solo la más significativa en el Estado de México, sino que sitúa a Tlalnepantla entre las ciudades con mayores disminuciones de inseguridad a nivel nacional.

Detrás de Tlalnepantla, otros municipios también experimentaron mejoras sustanciales. Nezahualcóyotl redujo su percepción de inseguridad en 19.7 por ciento, mientras que Naucalpan lo hizo en 17.2 por ciento. Atizapán de Zaragoza y Cuautitlán Izcalli registraron disminuciones de 12.4 por ciento cada una, y Ecatepec de Morelos reportó una reducción de 8.3 por ciento.

Seis municipios superan la mejora nacional

La percepción de seguridad Estado de México muestra una tendencia positiva generalizada. Seis de las ocho ciudades evaluadas lograron reducciones porcentuales superiores al 7.8 por ciento alcanzado a nivel nacional, lo que demuestra que la entidad transita hacia una mayor estabilidad en seguridad pública.

Aunque con mejoras más modestas, los municipios de Chimalhuacán y Toluca de Lerdo también avanzaron. Chimalhuacán registró una reducción de 2.8 por ciento, mientras que Toluca de Lerdo lo hizo de 0.5 por ciento. Estas cifras, aunque pequeñas, son significativas porque incluso en los espacios donde el cambio es gradual, la tendencia es clara: menos mexicanos sienten inseguridad en sus comunidades.

Un esfuerzo coordinado en tres órdenes de gobierno

Los resultados de la percepción de seguridad Estado de México no son fruto de la casualidad. La Gobernadora Delfina Gómez Álvarez enfatizó que este progreso es resultado del «trabajo coordinado para garantizar un Estado de México donde todas y todos se sientan cada vez más seguros».

En la sesión de análisis de la Mesa de Paz participaron autoridades clave: Adrián Franco Barrios, Vicepresidente de la Junta de Gobierno del INEGI; Héctor Macedo García, Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México; Horacio Duarte Olivares, Secretario General de Gobierno; Martín Marín Colín, Vicefiscal General de Justicia; Cristóbal Castañeda Camarillo, Secretario de Seguridad estatal; y representantes de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y el Centro Nacional de Inteligencia.

Este esquema de colaboración institucional evidencia que la seguridad pública requiere acciones conjuntas que integren inteligencia, procuración de justicia, defensa y coordinación estatal.

¿Qué significa esta mejora para los mexicanos?

Para millones de mexiquenses, estos números representan algo concreto: poder caminar por la calle con menos miedo, permitir que los hijos jueguen en espacios públicos con mayor tranquilidad, y recuperar parte de la vida cotidiana que la inseguridad había limitado. La percepción de seguridad, aunque es una medición estadística, refleja emociones y experiencias reales de las personas.

El hecho de que la percepción de inseguridad haya alcanzado su nivel más bajo en 13 años a nivel nacional, y que el Estado de México encabece esta mejora con seis ciudades superando el promedio, sugiere que las estrategias implementadas están teniendo un impacto tangible. Sin embargo, las autoridades reconocen que el trabajo debe continuar, especialmente en municipios donde el cambio ha sido más lento.

La ENSU, realizada trimestralmente por el INEGI, seguirá midiendo cómo evolucionan estas percepciones. Por ahora, los datos de septiembre de 2026 ofrecen un rayo de esperanza a una entidad que históricamente ha enfrentado desafíos significativos en materia de seguridad pública. El camino es largo, pero los pasos en la dirección correcta ya son visibles.