Cuando el celuloide revive: la restauración de una visionaria
Hay momentos en la historia del cine latinoamericano que merecen ser rescatados no solo por nostalgia, sino porque contienen verdades que la época presente necesita escuchar. La restauración de ‘A propósito de la mujer’, la película de 1975 dirigida por Kitico Moreno, es uno de esos actos de reivindicación cultural que trasciende la mera técnica de laboratorio. Es, en esencia, un diálogo entre generaciones de cineastas y un recordatorio de cuán lejos hemos llegado, y cuán lejos aún nos falta por recorrer.
El proyecto que permitió esta restauración surge de la tesis de grado de Jorge Jaramillo, estudiante de restauración cinematográfica, quien dedicó su investigación a devolver claridad y vida a una obra que, por décadas, ha permanecido en los archivos como un tesoro semiescondido. No es casual que sea un joven profesional quien emprenda esta misión. La restauración de cine clásico es también un acto de transmisión de saberes, de conexión entre lo que fue posible imaginar en otra era y lo que hoy podemos preservar.
Una directora sin cartografía
Kitico Moreno representa una figura casi mítica en la historia del cine centroamericano: la primera mujer en dirigir desde el Centro de Cine de Costa Rica. En los años setenta, cuando la industria cinematográfica era casi exclusivamente territorio masculino, su presencia detrás de la cámara no era simplemente un hecho anecdótico. Era una ruptura. Era una afirmación de que las mujeres no solo podían trabajar en cine, sino podían definir qué historias se contaban y cómo se contaban.
‘A propósito de la mujer’ lleva ese espíritu en su título mismo. Una película que, casi por defecto, se preguntaba sobre los roles, las identidades y las perspectivas femeninas en un contexto donde esas preguntas apenas comenzaban a formularse públicamente. Cuarenta y ocho años después de su realización, una nueva mirada sobre el metraje original no es un lujo nostálgico, sino un acto de justicia cinematográfica.
La técnica como acto político
La restauración de películas antiguas es un trabajo que combina precisión científica con interpretación artística. Cuando Jaramillo se propuso restaurar esta obra, no solo enfrentó desafíos técnicos comunes a cualquier película de esa época: deterioro del material original, daños en la cinta, pérdida de color y definición. También enfrentó la responsabilidad de mantener la intención original de Moreno mientras rescataba la película de su inevitable envejecimiento.
Cada fotograma restaurado es una decisión: ¿qué se recupera, qué se respeta, qué se reinterpreta? En contextos como el latinoamericano, donde muchas obras de cineastas pioneras han sido perdidas, olvidadas o degradadas, la restauración es casi un acto político. Es decir: esta historia importa, esta voz merece ser escuchada, este trabajo artistico trasciende su momento histórico.
El archivo como futuro
La finalización de este proyecto de restauración en el contexto de estudios formales sobre restauración cinematográfica habla también de una maduración institucional. Costa Rica, como muchos países latinoamericanos, ha desarrollado una conciencia creciente sobre la importancia de preservar su patrimonio audiovisual. Las películas no son solo entretenimiento del pasado; son documentos que revelan cómo vivíamos, qué pensábamos, quiénes éramos.
Para nuevas generaciones de cineastas y estudiantes, tener acceso a una versión restaurada de ‘A propósito de la mujer’ es más que ver una película antigua. Es poder estudiar técnica, narrativa y perspectiva desde una obra que fue audaz en su momento. Es poder preguntarse qué habría pasado si Kitico Moreno hubiera continuado dirigiendo, si su voz se hubiera multiplicado en la pantalla. Es reconocer silencios históricos.
Mirar hacia atrás para seguir adelante
En un momento en que la industria del cine enfrenta transformaciones radicales con las plataformas digitales y nuevas formas de distribución, la restauración de películas clásicas adquiere una dimensión diferente. No es conservadurismo, sino conservación consciente. Es mantener viva la memoria audiovisual mientras avanzamos hacia formatos desconocidos.
Kitico Moreno abrió puertas. Jorge Jaramillo, a través de su proyecto académico, se aseguró de que esa puerta permanezca visible, accesible, iluminada. ‘A propósito de la mujer’ volverá a ser vista no como un artefacto histórico remoto, sino como una película que dialoga con el presente: sus preguntas sobre identidad y perspectiva femenina siguen siendo relevantes. Su factura visual, ahora recuperada, revela la maestría de su directora.
Este es el trabajo silencioso pero fundamental que sostiene la cultura: rescatar lo que casi se pierde, hacer que vuelva a brillar, permitir que nuevas miradas lo descubran. En eso radica la verdadera restauración: no solo en reparar celuloide, sino en reparar la memoria.
Información basada en reportes de: Nacion.com


