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Watermind: cómo dos hermanos chilenos usan IA para salvar la salmonicultura

Una startup que predice floraciones de algas tóxicas factura US$600 mil en su primer año y ya tiene a las mayores empresas salmoneras como clientes.
Watermind: cómo dos hermanos chilenos usan IA para salvar la salmonicultura

El algoritmo que Chile necesitaba

En la industria salmonera chilena existe un enemigo invisible que causa pérdidas millonarias cada año: las floraciones de algas nocivas. Estas explosiones de microorganismos tóxicos pueden matar miles de peces en cuestión de horas, destruyendo cosechas completas y generando un efecto dominó en las cadenas de suministro global. Hasta hace poco, los productores dependían de sistemas de monitoreo reactivos: esperaban a que el problema ocurriera para tomar medidas de contención. Ahora, dos emprendedores chilenos están intentando cambiar esa ecuación con inteligencia artificial.

Fernando y Raimundo Manterola fundaron Watermind hace poco más de un año con una propuesta directa: usar algoritmos de machine learning para predecir cuándo y dónde ocurrirán estas floraciones antes de que causen daño. La idea no es revolucionaria en términos técnicos, pero su aplicación en un contexto específico lo es. En un sector donde los márgenes operativos son ajustados y los eventos climáticos impredecibles, contar con días o semanas de anticipación puede significar la diferencia entre una cosecha salvada y un desastre financiero.

Números que hablan por sí solos

Lo intrigante de esta historia no es solo la solución, sino su trayectoria comercial. En apenas 13 meses de operación, Watermind ha alcanzado una facturación de US$600 mil y, más importante aún, asegura ser rentable desde el primer día. Este último punto es crucial: en el ecosistema startup, especialmente en tecnología, la rentabilidad temprana es rara. La mayoría de las empresas VC-backed queman capital durante años para capturar mercado. Que Watermind logre lo opuesto sugiere que encontraron un problema urgente con una audiencia dispuesta a pagar rápidamente.

Su cartera de clientes incluye nombres heavyweights de la industria: Cermaq, Mowi, Multiexport y Salmones Austral. Estas son empresas con presupuestos sustanciales, operaciones complejas y experiencia en adoptar tecnología. El hecho de que cuatro de los principales productores salmoneros de Chile confíen en su plataforma después de solo un año de existencia no es casual. Indica que la solución resuelve un problema tan tangible que se vende casi por sí sola.

¿Por qué importa fuera de Chile?

La salmonicultura es un negocio global. Chile es el segundo productor mundial después de Noruega, y la industria genera miles de millones en exportaciones anuales. Pero los desafíos no son solo locales: floraciones de algas nocivas afectan salmicultores en Noruega, Escocia, Canadá y otros países. Si Watermind puede demostrar eficacia predictiva en las aguas del sur chileno, donde la variabilidad climática es considerable, el potencial para escalar internacionalmente es enorme.

Desde una perspectiva latinoamericana, esta es una historia que merecería más atención. Tendemos a asumir que la innovación en IA proviene de Silicon Valley, China o Europa. Pero aquí hay dos hermanos chilenos resolviendo problemas reales con tecnología, generando empleo local y creando valor para una industria de exportación crítica. No es una app de delivery ni un marketplace; es algo más profundo: automatización inteligente para un sector primario que alimenta economías regionales.

Las preguntas incómodas

Claro, no todo brilla. ¿Cuán preciso es el modelo predictivo? ¿Qué tan dependientes están los clientes de Watermind para tomar decisiones operacionales? ¿Qué sucede cuando el modelo falla? Estos detalles no aparecen en los comunicados de prensa, pero son cruciales. Una predicción errada que cause una pérdida millonaria podría transformar esta historia de éxito en un litigio costoso.

También está la pregunta de escalabilidad. Con 10 personas en el equipo, ¿pueden Watermind mantener la velocidad de crecimiento mientras expanden geográficamente? ¿Necesitarán inversión externa pronto, y eso afectará su estructura de costos?

Lo que sigue

Por ahora, Watermind representa algo que América Latina necesita más: empresas de tecnología enfocadas en problemas reales, con modelos de negocio sostenibles desde el inicio y capacidad de competir globalmente. No es un unicornio en busca de hype, sino una herramienta práctica que genera valor medible para sus usuarios. En un mercado saturado de startups cosméticas, eso es refrescante. Habrá que monitorear cómo esta historia evoluciona en los próximos años.

Información basada en reportes de: Www.df.cl

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