Martes, 8 de septiembre de 2026 Edición Impresa
Recientes
Amecameca celebra el Día del Adulto Mayor con festejo multitudinarioEl 'Café solidario' que llevó calor y esperanza a familias en crisisMéxico en tensión: el choque político entre Morena y la oposiciónPresidenta Sheinbaum enfrenta crisis interna tras protesta en ColimaHuixquilucan ofrece más de mil empleos en Feria de Empleo 2026Edomex lucha contra la crisis de electricidad que frena su desarrolloDetienen a dos hombres por arrastra a perro con camioneta en TlalnepantlaUTN celebra 35 años como referente en formación profesional de NezahualcóyotlAmecameca celebra el Día del Adulto Mayor con festejo multitudinarioEl 'Café solidario' que llevó calor y esperanza a familias en crisisMéxico en tensión: el choque político entre Morena y la oposiciónPresidenta Sheinbaum enfrenta crisis interna tras protesta en ColimaHuixquilucan ofrece más de mil empleos en Feria de Empleo 2026Edomex lucha contra la crisis de electricidad que frena su desarrolloDetienen a dos hombres por arrastra a perro con camioneta en TlalnepantlaUTN celebra 35 años como referente en formación profesional de Nezahualcóyotl

UNAM abre experiencia inmersiva sobre la Inquisición 206 años después de su fin

La universidad presenta 'Cautiverio de las almas', primera exposición institucional dedicada a este capítulo de la historia colonial. Acceso gratuito en las Cárceles de la Perpetua.

Un encuentro con la historia en las entrañas del poder religioso

Dos siglos después de que el Santo Oficio cerrara sus puertas en territorio mexicano, la Universidad Nacional Autónoma de México se atreve a enfrentar uno de los episodios más oscuros de nuestro pasado colonial. La exposición inmersiva ‘Cautiverio de las almas’ representa un hito importante: es la primera muestra organizada por la institución que se propone explorar en profundidad los mecanismos, las víctimas y el legado del Tribunal de la Inquisición en Nueva España.

El proyecto no es meramente nostálgico ni busca revivir traumas históricos por morbo. Responde a una necesidad contemporánea de comprensión: entender cómo funcionaba un sistema de control ideológico que marcó tres siglos de nuestra región, cómo afectó la vida cotidiana de millones de personas, y por qué sus consecuencias aún resuenan en las estructuras sociales latinoamericanas actuales.

El Tribunal que controló las conciencias

La Inquisición española llegó a América casi simultaneamente con la conquista. En Nueva España se estableció formalmente en 1571, tardía en comparación con otras regiones del continente, pero no menos efectiva. Su propósito oficial era vigilar la fe católica y castigar la herejía, pero en la práctica funcionaba como un instrumento de control social, económico y político de alcances extraordinarios.

Durante más de dos siglos, el tribunal investigó a conversos (judíos convertidos al cristianismo), musulmanes, protestantes, brujas, y a cualquiera que desafiara la ortodoxia religiosa o cuestionara el orden establecido. Las torturas, los castigos públicos llamados ‘autos de fe’, las confiscaciones de bienes y las ejecuciones no eran excepciones sino características sistemáticas del funcionamiento institucional.

Lo particularmente relevante para Latinoamérica es que la Inquisición se entrecruzaba con estructuras de dominación colonial: los indígenas enfrentaban persecución simultáneamente como pueblos conquistados y como supuestos paganos que debían ser ‘re-evangelizados’. Las mujeres, especialmente las que tenían conocimientos sobre plantas medicinales o prácticas ancestrales, fueron vulnerables a acusaciones de brujería.

Tecnología para la comprensión histórica

La apuesta por una experiencia inmersiva no es casual. Los espacios físicos donde ocurrieron estos eventos —las propias cárceles— actúan como testimonios silenciosos. La tecnología inmersiva permite que los visitantes no solo lean sobre la historia, sino que experimenten aspectos sensoriales de esos espacios, generando una empatía diferente a la que produce un texto tradicional.

Este enfoque responde a debates contemporáneos en museología sobre cómo presentar historias de violencia y trauma sin caer en el sensacionalismo. La UNAM, como institución educativa, tiene la responsabilidad de facilitar comprensión crítica, no entretenimiento morboso.

Acceso público y democratización del conocimiento

Que la exposición sea de entrada libre es significativo. Convierte a la historia inquisitorial no en patrimonio de especialistas sino en bien común. Cualquier persona, estudiante o curiosa, puede aproximarse a estas preguntas fundamentales: ¿Cómo persisten sistemas de control en nuestras sociedades? ¿Qué mecanismos hacen que personas comunes participen en estructuras opresivas? ¿Cómo se reconstruyen sociedades después de trauma histórico masivo?

Ubicar esta muestra en las Cárceles de la Perpetua añade una capa de significado: no es un ejercicio abstracto sino un regreso a la geografía del sufrimiento, transformado ahora en espacio de reflexión.

Mirada hacia adelante

Para Latinoamérica, que compartió esta herencia inquisitorial en grados variables, este tipo de iniciativas son cruciales. Permiten nombrar y visibilizar violencias históricas, requisito fundamental para sanar y para evitar su repetición. La UNAM, con esta exposición, asume un rol que trasciende lo académico: contribuye a la memoria colectiva de una región que necesita reconocerse en su complejidad histórica, sin negación ni olvido.

Información basada en reportes de: Jornada.com.mx

🗞️
Edición Impresa Leer ahora →