La Constitución de Cádiz de 1812 marcó el fin de la República de Indios en Tlalmanalco
TLALMANALCO, Méx.— Durante casi tres siglos, entre 1531 y 1820, entre 500 y 600 alcaldes indígenas gobernaron Tlalmanalco bajo el sistema de la República de Indios, un modelo de autogobierno que permitía que los originarios de cada pueblo con más de 500 habitantes ejercieran el poder local sin intervención española directa. Este período terminó abruptamente en 1812, cuando la Constitución de Cádiz suprimió este sistema e introdujo alcaldes y ayuntamientos bajo la estructura constitucional, marcando un quiebre definitivo en la historia administrativa del municipio.
Un gobierno indígena que funcionó durante tres siglos
Desde su fundación colonial en 1531, Tlalmanalco fue gobernado por alcaldes ordinarios indígenas que ejercían como máxima autoridad local. Los primeros gobiernos de la República de Indios fueron encabezados desde Chalco por Don Juan de Santiago y Pedro de San Francisco, estableciendo una tradición de autogobierno que perduraría hasta el siglo XIX.
Los archivos conservados en el Archivo General de la Nación (AGN), en los ramos de Indios y Ayuntamientos, evidencian la continuidad de este sistema. Los registros muestran alcaldes que no solo administraban, sino que también defendían los intereses de sus comunidades frente a las autoridades coloniales.
Alcaldes que defendieron a su pueblo
Entre los más destacados figuran Don Miguel Sánchez (1582), quien firmó peticiones sobre tierras comunales; Don Lorenzo de San Miguel (1695), que defendió las tierras del altepetl contra estancieros españoles; y Don Agustín de la Cruz (1730), quien encabezó quejas contra el cura por cobros excesivos de obvenciones.
Don Pascual de San Pedro (1767) extendió un expediente documentando el tumulto generado por la expulsión de los jesuitas, mientras que Don Manuel de los Santos (1785) firmó el censo de tributarios que reveló que Tlalmanalco contaba con 1,208 indios tributarios ese año. Don José Mariano Hernández fue el último alcalde indígena en paz, gobernando en 1808 antes de que la crisis de la Independencia sacudiera Nueva España.
También hubo alcaldes denunciados por abusos
No todos los alcaldes ejercieron el poder de manera legítima. Los archivos coloniales registran denuncias contra autoridades arbitrarias. Jorge Cerón y Carbajal (1564) fue denunciado por trabajos forzados sin paga, mientras que Alonso de Ávila (1620) se vio envuelto en pleitos por aguas con los indígenas. Don Miguel de Aso y Otal (1730) fue cuestionado porque obligaba a los originarios a trabajar en su hacienda particular.
1812: La Constitución de Cádiz cierra una era
La llegada de la Constitución de Cádiz en 1812 representó un cambio fundamental en la estructura de poder. Don Juan Ignacio, un español, se convirtió en el Primer Alcalde Constitucional de Tlalmanalco, marcando el inicio de una nueva era donde la administración local pasó a manos de hijos de españoles y criollos.
Este cambio no fue definitivo inicialmente. En 1814, las elecciones fueron suspendidas por orden de Fernando VII, pero en 1820 Don José Antonio de la Cruz se desempeñó como el último alcalde indígena documentado, mostrando que la transición fue gradual.
La Independencia borró documentos y memoria
La reconstrucción histórica de los alcaldes de Tlalmanalco enfrenta un obstáculo significativo: durante la guerra de Independencia (1812-1821), muchos archivos se quemaron, destruyendo la documentación que hubiera permitido una cronología completa de los gobiernos tanto de la República de Indios como de los primeros alcaldes constitucionales.
A pesar de estas limitaciones, los registros supervivientes demuestran que la República de Indios en Tlalmanalco fue un sistema de gobierno funcional que permitió a la población indígena gobernarse durante casi tres siglos, hasta que la modernización constitucional del siglo XIX lo desmanteló definitivamente.