El presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, aclaró que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no concluye hoy, ni mañana ni el próximo año. Su vigencia original se extiende hasta el 1 de julio de 2036, y cuenta con mecanismos claros de revisión y renovación establecidos desde su negociación y aprobación.
¿Cómo funciona el mecanismo de renovación?
Desde que el T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020, el tratado estableció un proceso muy específico en su capítulo 34 de disposiciones finales. Según Monreal, a los seis años de iniciada su vigencia —es decir, en 2026— los tres países celebrarán una reunión de revisión conjunta para evaluar el funcionamiento del instrumento y decidir si existe consenso para extender su período.
«Si los tres gobiernos manifiestan su conformidad, el tratado simplemente amplía su vigencia hasta el año 2042, manteniendo además revisiones periódicas cada seis años», explicó el coordinador del grupo parlamentario de Morena.
¿Qué pasa si no hay consenso en 2026?
El diputado enfatizó que la ausencia de consenso inmediato no significa el fin del tratado. El propio T-MEC prevé esta posibilidad con mecanismos alternativos de continuidad.
«En ese supuesto, la Comisión de Libre Comercio realizará revisiones conjuntas cada año, con el propósito de encontrar acuerdos antes de que concluya la vigencia originalmente prevista, que es hasta el 1 de julio de 2036», aclaró Monreal.
Esto significa que incluso sin acuerdo inicial, existirá un período de 10 años para seguir dialogando, revisar el tratado e incluso acordar, en cualquiera de esas revisiones anuales, una extensión por otros 16 años adicionales.
Separar lo político de lo jurídico
Monreal Ávila consideró importante distinguir entre los mensajes políticos y lo que realmente establece el texto jurídico del T-MEC. Su intervención responde a las interpretaciones sobre el futuro del tratado, particularmente a raíz de declaraciones de autoridades estadounidenses respecto a la posibilidad de extender su vigencia por 16 años más.
«Las reglas ya están escritas desde que el tratado fue negociado y aprobado por los tres países. Hoy México participa en este proceso con responsabilidad, con seriedad y con visión de Estado», subrayó.
Confianza en la gestión comercial
El coordinador de la Junta de Coordinación Política externó su confianza en la conducción de la política exterior y comercial de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, así como en el trabajo que realiza el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, para defender los intereses nacionales en esta nueva etapa de revisión del tratado.
En síntesis, el T-MEC no enfrenta un vencimiento inminente. Su estructura contempla revisiones periódicas con opciones de renovación y mecanismos de negociación que se extienden más de una década, lo que proporciona a los tres países ample tiempo para evaluar y ajustar el tratado conforme a sus necesidades comerciales.