El ajedrez político de Claudia Sheinbaum: respaldo internacional y filtros electorales
La reciente visita del secretario de Seguridad, Omar García Harfuth, a Argentina dejó una señal clara: Estados Unidos respalda al funcionario mexicano en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada. El director de la DEA no escatimó elogios durante el evento, posicionando al Secretario como aliado estratégico en la región. Este gesto internacional representa un respiro político para la presidenta Claudia Sheinbaum en medio de presiones internas.
Sin embargo, detrás de los discursos públicos se mueve un engranaje político más complejo. García Harfuth tendrá un rol clave en un mecanismo que podría resultar decisivo: será el encargado de validar que los candidatos a puestos de elección popular de Morena no tengan vínculos con la delincuencia organizada. Esta responsabilidad abarca desde candidatos a gubernaturas hasta los escalafones inferiores.
Los filtros electorales de Morena: ¿promesa o ilusión?
La líder morenista Ariadna Montiel anunció hace semanas que se establecerían filtros rigurosos para las candidaturas. En teoría, suena bien. En la práctica, Morena ha demostrado una capacidad histórica para decir una cosa y hacer otra. Los candidatos serán investigados, pero la pregunta incómoda permanece: ¿se cumplirá realmente o será otro discurso electoral?
Lo cierto es que la delincuencia organizada ya opera dentro de las estructuras gubernamentales en los tres niveles de gobierno. Es ingenuo pensar que no intentará colocar sus propias propuestas entre los candidatos morenistas. El dinero, como dice el refrán, siempre deja huella. Y las elecciones mexicanas son costosas.
Elecciones intermedias: el juego cambia de reglas
Las próximas elecciones intermedias tendrán características distintas a la contienda presidencial. Sin los reflectores mediáticos que genera la elección de presidente, estas contiendas serán más orgánicas, más locales. Aquí radica tanto una debilidad como una oportunidad para Sheinbaum.
Los programas sociales están legislados, lo que elimina una herramienta retórica poderosa: amenazar con quitarlos si no vota por Morena. Tampoco contarán con la maquinaria completa que moviliza una elección presidencial. Por eso la apuesta presidencial está en que los alcaldes actúen con efectividad en sus municipios, algo que hasta ahora muchos no han demostrado.
El papel de los alcaldes: eslabón débil
Muchos presidentes municipales han permanecido pegados a decisiones estatales o federales, sin iniciativas locales efectivas para resolver los graves problemas de sus comunidades. Esta inoperancia dejará huella en las próximas votaciones. Los electores, cuando no ven resultados tangibles en su localidad, tienden a votar por lo que conocen, pero también pueden sorprender si encuentran opciones creíbles.
La oposición en tiempos de vacas flacas
Los candidatos de oposición enfrentan un escenario complicado. Sin recursos suficientes y con la máquina gubernamental trabajando a favor de Morena, sus posibilidades son limitadas. Aún así, la sociedad podría orientarse hacia el cambio si encuentra candidatos que genuinamente lleven el ojo del electorado, independientemente de su filiación partidaria.
Claudia Sheinbaum: el arte de tejer fino
Hay que reconocer que la presidenta está jugando una partida política sofisticada. El respaldo de Estados Unidos a García Harfuth no es casual. Posiciona al Secretario como pieza confiable internacionalmente, lo que también protege a la administración de presiones norteamericanas más directas. Que Donald Trump considere a Sheinbaum una buena persona, mientras que carga contra los López, es un dato político relevante.
El tejido fino de la presidenta busca mantener el equilibrio: satisfacer a Washington, controlar candidaturas desde adentro, y mantener la maquinaria electoral funcionando. Es política indirecta, pero efectiva.
El dilema: ¿qué pasará en las urnas?
Los grupos de poder ya se mueven, aunque no son muchos. Cada uno buscará posiciones estratégicas para las candidaturas. Pero si en las localidades emergen candidatos que genuinamente resuenen con los electores, la ecuación podría cambiar, más allá de si portan el color morenista o no. Algo que todavía se antoja difícil, pero no imposible.
Lo que es seguro es que la fecha de definición de candidatos se acerca. Los movimientos políticos ya están en marcha. Veremos si el tejido fino de Sheinbaum resiste el contacto con la realidad electoral, donde la sociedad siempre guarda sorpresas.
Para reflexionar: «No habrá nunca felicidad para una sociedad que esté regida por la desconfianza». Elsa Triolet