Primera derrota legislativa del morenismo
La Reforma Electoral propuesta por la Presidenta Claudia Sheinbaum fue rechazada en la Cámara de Diputados tras una votación donde no se alcanzó la mayoría calificada requerida por ley. Con 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, la iniciativa quedó sin los apoyos necesarios para avanzar, marcando un serio revés para el Ejecutivo en su agenda legislativa.
Morena queda sin aliados en el pleno
El proyecto requería una mayoría calificada al representar cambios constitucionales, pero los aliados históricos del morenismo —el PVEM y el PT— votaron en contra, dejando al partido en el poder sin la capacidad de impulsar la reforma en solitario. Esta ausencia de apoyo político subraya las fracturas dentro de la coalición gobernante.
Críticas al modelo propuesto
Los coordinadores de las bancadas opositoras señalaron que, aunque México requiere una reforma electoral, la propuesta del Ejecutivo no resolvía los problemas estructurales del sistema. Ivonne Ortega Pacheco, de Movimiento Ciudadano, advirtió que el dictamen no garantizaba equidad ni respetaba las reglas del juego democrático.
El coordinador del PRI, Rubén Ignacio Moreira Valdez, criticó que la iniciativa carecía de principios de pluralidad y diversidad, argumentando que pretendía instalar un modelo de partido único. También señaló riesgos de infiltración delictiva y falta de división de poderes.
Los aliados expresan sus reservas
El PT y el PVEM, pese a mantener su apoyo a la Presidenta, votaron en contra por razones programáticas específicas. Reginaldo Sandoval Flores, coordinador del Partido del Trabajo, subrayó que la reforma ponía en riesgo la paridad de género y las acciones afirmativas, considerándola una distorsión democrática.
Por su parte, Carlos Alberto Puente Salas, del PVEM, cuestionó que la reasignación de representaciones por circunscripción disminuía la participación de partidos con menos recursos y dañaba la democracia representativa.
El PAN pide diálogo legislativo
José Elías Lixa Abimerhi, del PAN, enfatizó que no habrá reforma sin diálogo y que las reglas deben cambiar a favor de la ciudadanía. Criticó que el dictamen abrió espacios para censura electoral y pidió al Ejecutivo replantear el financiamiento público.
La defensa de Morena
Ricardo Monreal, legislador de Morena, rechazó los cuestionamientos a la integridad del partido y defendió la iniciativa como una reforma de avanzada. Afirmó que surgió de demandas ciudadanas para lograr una democracia más económica y aseguró que beneficiará al pueblo, independientemente de la votación.
Un fracaso sin precedentes recientes
Esta derrota representa la primera vez que el morenismo no logra aprobar una iniciativa presidencial de esta envergadura en el actual gobierno. Aunque la Presidenta cumplió con presentar su propuesta ante el legislativo —como lo anunció públicamente— el rechazo subraya la necesidad de construir consensos más amplios para cambios constitucionales de gran magnitud.