Más de 400 árboles fueron plantados en el Parque Ecoturístico «El Ocotal» en Chalco, en una jornada de reforestación que contó con la participación activa de ejidatarios de San Juan Tezompa. Los nuevos ejemplares se distribuyen a lo largo del parque y serán vigilados constantemente por los habitantes de la comunidad para asegurar su crecimiento.
La acción se realizó durante la temporada de lluvias, el momento más propicio para sembrar arbustos en la zona. Fernando Leyte, Presidente Ejidal de San Juan Tezompa, explicó a En Línea que la iniciativa busca fortalecer este importante espacio ecológico.
Un pulmón vital para Chalco
El Parque Ecoturístico «El Ocotal» es reconocido como el pulmón más grande de Chalco. Su importancia radica en que los árboles que lo conforman son generadores de aire puro, fundamental para la salud y el bienestar de la ciudadanía en la región.
«Lo más importante de la reforestación en El Ocotal será vigilar su crecimiento en este pulmón más grande de Chalco», señaló Leyte, subrayando que este espacio no solo tiene un valor ambiental, sino también ecoturístico para la comunidad.
Compromiso comunitario ante adversidades
A pesar de los obstáculos enfrentados en los últimos meses, los ejidatarios continúan con su trabajo de embellecimiento y conservación del parque. Leyte reconoció que existen «enemigos del medio ambiente» que han intentado obstaculizar sus esfuerzos, pero aseguró que la comunidad seguirá adelante.
«La gente reconoce el trabajo que estamos realizando en el Parque Ecoturístico El Ocotal y nadie nos va a parar, ya que este parque es de San Juan Tezompa», afirmó el presidente ejidal, expresando el sentido de pertenencia y responsabilidad que caracteriza a esta iniciativa.
Futuro del espacio verde
Con esta reforestación, San Juan Tezompa refuerza su compromiso con la preservación ambiental y el desarrollo de opciones ecoturísticas para la región. La vigilancia constante del crecimiento de estos 400 nuevos árboles será clave para el éxito del proyecto a largo plazo.
La iniciativa representa un ejemplo de participación comunitaria en la conservación del medio ambiente, demostrando que con organización y dedicación es posible mejorar la calidad ambiental de los espacios públicos.