Cuando Rambo II se estrenó en 1985, pocos espectadores imaginaban que la jungla vietnamita donde John Rambo realiza su peligrosa misión de rescate era en realidad México. Sylvester Stallone nunca viajó al sudeste asiático para filmar esta secuela que lo consagró como ícono del cine de acción. En su lugar, la producción eligió los escenarios naturales y estudios del territorio mexicano para recrear uno de los blockbusters más taquilleros de la década.
De Vietnam a Guerrero: la verdadera localización
Los directores y productores de Rambo II encontraron en el estado de Guerrero el escenario perfecto para ambientar la película. Desde playas paradisiacas hasta cascadas a más de 2,000 metros de altura, la geografía mexicana proporcionó la diversidad visual que la historia requería. Además de las locaciones naturales, la producción utilizó los reconocidos Estudios Churubusco en Ciudad de México para completar las tomas de interior.
Cascada El Salto: el enfrentamiento en las alturas
Una de las escenas más recordadas del filme muestra a Rambo escalando una pendiente empinada con su icónico arco y flecha. Esta secuencia se grabó en la Cascada El Salto, ubicada en la comunidad Valle del Río a más de 2,000 metros sobre el nivel del mar. El equipo de producción quedó cautivado por este atractivo natural apenas explorado en aquella época, lo que facilitó el rodaje sin mayores complicaciones. Hoy en día, el lugar funciona como destino turístico abierto al público.
Las playas y ríos de Acapulco: el viaje fluvial de Rambo
La travesía en bote de Rambo a través de la jungla utilizó dos escenarios naturales distintos. La icónica playa donde el personaje se embarca corresponde a Pie de la Cuesta, mientras que la escena del río fue grabada en la Laguna de Coyuca de Benítez, ubicada en la región de la Costa Grande de Acapulco. Estas locaciones proporcionaron el ambiente selvático que la trama demandaba, transformando el litoral guerrerense en la jungla vietnamita.
Puente Omitlán: destrucción explosiva en Tierra Colorada
Una de las secuencias más espectaculares de la película muestra a Rambo destruyendo tres vehículos militares con flechas explosivas desde un puente. Esta toma se realizó en el Puente Omitlán, ubicado en Tierra Colorada, municipio de Juan R. Escudero. Cabe destacar que esta estructura fue reconstruida años después, tras el colapso que ocasionó el huracán John en septiembre de 2024.
La base aérea militar: vigilancia y demandas sindicales
La base militar donde Rambo inicia su misión al comienzo de la película fue rodada en la base aérea militar N° 7 del puerto de Acapulco. Las tomas de los hangares y áreas de operaciones fueron clave para establecer el contexto de la historia. Sin embargo, el rodaje en estas instalaciones enfrentó complicaciones logísticas. El ahora Centro Nacional de Inteligencia vigiló de cerca las filmaciones, lo que generó demandas sindicales que detuvieron el trabajo. La producción pudo continuar gracias a la intervención de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC).
Un clásico de los ochenta que desafió las críticas
A pesar de haber sido menospreciada por la crítica especializada, Rambo II se convirtió en un éxito fenomenal de taquilla. La película acumuló 150 millones de dólares en ganancias y fue la segunda cinta más taquillera de 1985. Sus escenas de acción espectaculares, rodadas en las locaciones mexicanas, resonaron profundamente con el público global y consolidaron el estatus de Sylvester Stallone como una de las grandes figuras del cine de acción contemporáneo.
Hoy, décadas después de su estreno, Rambo II permanece como referente cultural obligatorio del cine ochentero. Pocos saben que gran parte de su magia proviene de los paisajes mexicanos que, transformados por la magia del cine, nos hicieron creer que estábamos en Vietnam.