La diputada Ofelia Socorro Jasso Nieto (PRI) impulsa una iniciativa para eliminar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la adquisición de medicamentos para personas mayores de 60 años. La reforma, ya turnada a la Comisión de Hacienda y Crédito Público, busca establecer una tasa cero por ciento en medicinas de patente, genéricos y similares adquiridos por este sector poblacional para su consumo personal.
¿Cómo funcionaría la exención?
La propuesta modifica el artículo 2º-A de la Ley del Impuesto al Valor Agregado. Para acceder a la exención en medicamentos genéricos e intercambiables, los beneficiarios deberán acreditar su identidad con una identificación oficial y presentar la prescripción médica expedida a su nombre.
De esta manera, se eliminaría uno de los costos que actualmente encarecen los tratamientos para los adultos mayores, quienes enfrentan gastos continuos en medicinas para enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y padecimientos cardiovasculares.
Una población en crecimiento y vulnerable
La iniciativa se sustenta en datos demográficos preocupantes. Según el Consejo Nacional de Población (Conapo), actualmente hay 17.1 millones de personas de 60 años y más en México, cifra que se proyecta alcance los 35.4 millones para 2050.
De esta población, aproximadamente 3.9 millones se encuentran en situación de pobreza, lo que representa el 31 por ciento del total. Más crítico aún: alrededor del 70 por ciento no cuenta con algún sistema de seguridad social, lo que incrementa su vulnerabilidad económica y su dependencia de apoyos externos.
El gasto catastrófico en salud
Los números del gasto de bolsillo en salud son alarmantes. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2024), el promedio anual alcanza 6 mil 421 pesos por hogar, con un incremento real de 7.9 por ciento respecto a 2022.
La situación es más grave de lo que parece: más de 857 mil hogares enfrentan gastos catastróficos derivados de servicios de salud. Este impacto afecta de manera especialmente severa a los adultos mayores, quienes requieren tratamientos continuos y generalmente cuentan con ingresos limitados o inexistentes.
Una doble carga económica
La exposición de motivos de la diputada Jasso Nieto destaca un dilema estructural: los adultos mayores enfrentan una doble presión —ingresos limitados y mayores necesidades médicas— que genera una presión económica constante y compromete su bienestar.
Si la iniciativa es aprobada, buscaría lograr tres objetivos principales: reducir el gasto de bolsillo en medicamentos, prevenir el empobrecimiento asociado a enfermedades crónicas y garantizar condiciones más equitativas en el acceso a estos insumos esenciales.
La propuesta subraya que el derecho a la salud no puede estar condicionado por la capacidad de pago, especialmente en un sector poblacional que carece de ingresos suficientes y de cobertura institucional.