En el marco de la celebración de los 202 año de la fundación del Estado de México, la actual gobernadora, la Maestra Delfi, afirmó que el presente año, será el de las obras, aquellas que harán superar el rezago y atraso en que se encuentran las comunidades de los 125 municipios. ¿Será verdad?
El rezago que existe en materia de servicios y el atraso en que viven no sólo los ciudadanos que se encuentran reconocidos por el plan de urbanización de cada municipio, sino aquellos que se han venido asentando y que se denominan colonias de reciente creación y que necesitan de todos. Se antoja harto difícil que as suceda y en tan sólo unos meses, porque ya pasaron dos meses y poco se observa el trabajo, no sólo del gobierno estatal, sino de los alcaldes, que al parecer están esperando recibir “línea” para ponerse a trabajar y como siempre, sólo a favor de sus cuates o allegados o seguidores y no precisamente en aquellas comunidades en que son rechazados por la falta de atención que han tenido no solo de la presente administración local, sino de las anteriores, que al igual que la presente, prometieron y no ha sucedido nada que valga la pena para poder elevar su calidad de vida.
De igua forma, quizás se pueda entender que la Maestra Delfi le ganó la emoción y se aventuró a tal dicho, porque así como están las cosas de verdad que se ve muy complicado.
Y para ello, tendremos que ir al dicho del carnicero: vamos por partes. La primera, es que dentro de los análisis de los morenistas se han dado cuenta que ese ánimo social ha venido a la baja, porque no sólo se refleja en el tema de la compañera Presidenta Claudia Sheinbaum, sino también a nivel estatal y, por ende, en el municipal, situación donde los abusos de poder, de la forma en cómo se han manejado por todo el territorio nacional y de los gobiernos que encabezan los morenistas, así como el nivel de corrupción que prometieron abatir y que ellos se han hundido en las mismas entrañas de esa corrupción que con tal descaro han demostrado ahora, ser de la noche a la mañana los nuevos ricos, todo gracias al “pueblo bueno y sabio” que les ha dado autorización -según ellos- para hacer y deshacer a su antojo, que lo han hecho y que han lesionado esa popularidad, pero sobre todo confianza social se ha venido a la baja.
Esta situación genera preocupación en las lides del poder y si tomamos en cuenta de que las próximas elecciones son clave y punta de lanza para el cambio sexenal, pues entonces tiene urgencia esa respuesta, por lo tanto, la primera y urgente es recupera la confianza social, por lo que lo intentarán con obras y, quizá acciones a favor de la sociedad, y es aquí donde viene la segunda situación, harán obras que ellos consideran importantes o tomarán en cuenta las obras que en verdad necesitan las comunidades. Porque los pretextos son muchos.
Ejemplo de esto último, podemos decir que no se pavimentaba, porque no había red de drenaje o agua, por ello no se hacían tales trabajos, no se hacían banquetas, no se electrificaba porque no existía un plano urbano validado por la autoridad y, por supuesto, al no tener reconocimiento, pues tampoco se les aprobaba su posesión, que ahora a través de diversos organismos pretenden emparejar tal asunto, por ello, no cobraban impuestos para no dotar de servicios, una situación que se ahorraban generando mayor rezago, por lo tanto, si hay obra y acciones de regularización, pues por lógica, cobrarán mayores impuestos, algo que se niegan ha hacer, castigan recursos para no hacer lo que deben, así de sencillo y así lo han venido manejando a su conveniencia, alegando no tener dinero, no tener equipamiento, pero más que ello, han demostrado no tener voluntad y capacidad para la mejora y dotación de los servicios.
Por supuesto que esta situación también se refleja en el padrón nacional de población, es decir, el que general el INEGI, ya que debido a la cantidad de habitantes, es la cantidad del presupuesto asignado y ahora, también determina la cantidad de espacios para la conformación de los cabildos, donde se han reducido el número de regidores y, por supuesto, de condiciones políticas que generan mayor control.
Y ese control es necesario en todos los aspectos. Desde que llegó Morena al poder, ha hecho lo imposible por garantizar su permanencia y ante el gasto brutal que ha hecho para la compra de conciencias a través de los apoyos sociales económicos que brinda de todo tipo y de toda forma, generando un populismo a su favor que a final de cuentas le permitirá seguir estando, pues genera todo tipo de políticas para lograrlo y es aquí también donde entra la futura Reforma Electoral, que busca, no sólo quitar los espacios plurinominales, sino la reducción de apoyos económicos a partidos políticos y, por supuesto, al IFE, donde de entrada el PREP será uno de los que resienta tal reforma porque será el primero en desaparecer y si se había generado esta herramienta para dar certeza y transparencia a los votos para saber cómo y cuándo se movían de acuerdo a los datos registrados que de una u otra forma se obtienen por los observadores electorales que son las sábanas de los resultados, pues ahora, ya no habrá avance electoral oficial y todo recaerá en el dicho de quien se encuentre al frente del organismo, por lo tanto, pues en lugar de avanzar se retrocede, porque ese oscurantismo electoral había sido superado y ahora estará la única voz, por supuesto al servicio del poder, como lo han hecho con el resto de poderes de la Unión tal y como es el legislativo y judicial que están a su entera disposición, eso sin contar los organismos creados para la transparencia y ejecución del gobierno, que han sido desaparecidos y con sus aliados políticos, pues tienen mayoría en las cámaras de diputados y senadores, que si avalan esa reforma, pues simplemente estarán clavando su propia tumba en todos los aspectos.
Aunque el tema se sigue cabildeando, la compañera Presidenta Claudia Sheinbaum, dijo “yo ya la presenté, si pasa o no, ya es problema de otros. Yo ya cumplí con el pueblo que así lo haría y así fue”.
Por supuesto que de no pasar dicha reforma, el golpe sería serio para Morena y para la compañera Presidenta y el rompimiento con sus aliados clave para el futuro de las elecciones venideras.
Y si el problema es el dinero, pues debería de legislarse para que sean los partidos quienes gestiones sus propios recursos, con sus respectivos esfuerzos y que éstos sean transparentados y no solapados y escondidos para poder avanzar e inclusive, en caso de caer en una falta mayor, pues revocarles su condición de partido, que de paso diremos, al fin y al cabo lo hacen y lo han hecho, por eso es que la misma maña y delincuencia organizada los rebasó, es decir, mecanismos hay muchos de control, pero esa es voluntad de quien ostente el poder, como en este caso lo es Morena, que repetimos le urge recuperar esa credibilidad social.
Asi que la promesa de la Gobernadora se antoja harto aspiracionista y poco verdadera, porque hay que recordar que el que mucho abarca, poco aprieta y, este es el caso, ya que dijo de los 125 municipios y de todas sus comunidades.
Ojalá y nos equivoquemos y que para el día uno del próximo año, la vida de los mexiquenses sea mejor, en su entornos, en su desarrollo, en sus ideas de progreso, en el cumplimiento de sus necesidades, tanto en obras como ambientales, de trabajo, de cultura, de educación, de seguridad, que tanto hace falta.
Para la reflexión:
“Los políticos son iguales en todas partes. Prometen construir un puente incluso donde no hay río”.
Nikita Kruschev
Y ya dije.