El Gobierno del Estado de México, a través de la Protectora de Bosques (Probosque), realizó su primer Curso de Verano 2026 con el objetivo de acercar a las nuevas generaciones al conocimiento científico y fomentar desde la infancia el cuidado de los bosques. La iniciativa, desarrollada los días 20 y 21 de agosto en Metepec, reunió a niñas y niños de comunidades matlatzincas de San Francisco y San Miguel Oxtotilpan, municipio de Temascaltepec, así como a hijos e hijas del personal de la dependencia.
El proyecto responde al compromiso de la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez de implementar la estrategia «cada niño un árbol, cada escuela un bosque», una iniciativa que busca formar integralmente a la niñez mexiquense en la protección ambiental desde edades tempranas.
Una experiencia educativa integral
Durante las dos jornadas, los participantes tuvieron acceso a las instalaciones especializadas de Probosque. Recorrieron viveros e invernaderos donde pudieron observar directamente el proceso de producción de plantas. En la actividad denominada «El otro árbol debajo de la tierra», los menores conocieron la estructura de las raíces, la formación de la madera y la importancia de la fertilidad del suelo para los ecosistemas forestales.
El programa incluyó también el «Circuito Dragón» y el «Juego de Colecta de Conos», donde los niños y niñas aprendieron sobre las herramientas que utilizan las brigadas forestales y el proceso de selección de semillas para la producción de plantas.
Laboratorios y ciencia forestal
Una de las experiencias más destacadas fue la visita al Laboratorio de Análisis de Semillas y Banco de Germoplasma, así como al Laboratorio de Biotecnología. Personal especializado explicó los procesos para determinar la viabilidad de las semillas y el cultivo in vitro de tejidos vegetales, permitiendo que los menores comprendieran las técnicas científicas aplicadas a la conservación forestal.
En el área de Sanidad Forestal, los participantes observaron con microscopios insectos descortezadores y otras plagas que afectan los bosques. Asimismo, conocieron organismos acuáticos que sirven como indicadores de la calidad del agua en ríos y arroyos de montaña, entendiendo la importancia de los ecosistemas integrales.
Arte y conciencia ambiental
El curso concluyó con actividades de Arte y Cultura Forestal, en las que las y los participantes plasmaron en acuarelas la temática «Mis ojos observan a través de los árboles». Esta experiencia combinó ciencia, expresión artística y educación ambiental, permitiendo que los menores reflexionaran sobre su relación con la naturaleza de manera creativa.
Alejandro Santiago Sánchez Vélez, Director General de Probosque, destacó que «el proyecto Bosque Escuela se consolida con el apoyo de otras dependencias del Gobierno del Estado de México, también de escuelas de diferentes niveles educativos y, desde luego, de municipios y núcleos agrarios». Subrayó que estas acciones representan la materialización del principio establecido por la Gobernadora Gómez Álvarez.
Colaboración con pueblos originarios
El Gobierno del Estado de México, a través de Probosque, mantiene una colaboración estrecha con los pueblos originarios para que niñas y niños conozcan, valoren y participen activamente en el cuidado de los bosques y la biodiversidad mexiquense. Esta iniciativa busca que las nuevas generaciones se conviertan en guardianes del patrimonio natural de la entidad.
El Curso de Verano 2026 representa un paso importante hacia la consolidación de una educación ambiental que integre el conocimiento científico con la sabiduría ancestral de las comunidades originarias, formando ciudadanos conscientes de la importancia de preservar los recursos naturales.