Patrimonio prehispánico abandona a su suerte en el Estado de México
Decenas de petrograbados que existen en la zona oriente del Estado de México permanecen a merced del tiempo y las inclemencias de la naturaleza, sin que las autoridades federales, estatales y municipales demuestren interés real en rescatar, preservar y difundir las raíces, identidad y cultura de las localidades. Esta omisión representa una pérdida irreversible de patrimonio cultural que define la historia mexiquense.
Un desconocimiento generalizado
El problema comienza en la base: aproximadamente el 90 por ciento de los cronistas municipales, funcionarios responsables de documentar la historia local, desconocen si sus municipios poseen petrograbados. Incluso el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no cuenta con registros completos de estas joyas precolombinas, mucho menos realiza recorridos regulares por los sitios arqueológicos de la región.
Este vacío administrativo ha permitido que piezas invaluables de la época prehispánica permanezcan en total abandono. Un ejemplo es San Antonio Tlaltecahuacan, donde desde 1986 se encontraron diversas piezas arqueológicas que siguen sin exhibirse en sitio alguno, relegadas al olvido institucional.
El deterioro avanza sin control
El deterioro avanza aceleradamente. El Marcador Astronómico de Temamatla, una estructura que representa el conocimiento astronómico de nuestros antepasados, se erosiona progresivamente por los cambios climáticos. Las líneas grabadas en la piedra desaparecen lentamente, llevándose con ellas información histórica irreemplazable.
Luces de esperanza en la iniciativa local
No todo está perdido. Existen iniciativas locales que contrastan con la apatía estatal. El grupo cultural Cocotepetl se ha distinguido por su perseverancia al rescatar, preservar y difundir las raíces, identidad y cultura del municipio de Cocotitlán, aunque opera con recursos limitados.
Asimismo, la Dra. Ivette Topete García, presidenta municipal de Amecameca, ha demostrado compromiso constante con la cultura, vigilando que los petrograbados no sean vandalizados y promoviendo su protección.
Un llamado a la gobernadora
Tras cuatro décadas de solicitudes a diversos gobernadores del Estado de México sin respuesta, la petición se renueva. Se exhorta a la Mtra. Delfina Gómez Álvarez, gobernadora del estado, a recorrer personalmente las zonas arqueológicas de la región de los volcanes para constatar el deterioro de estos petrograbados.
Estas figuras grabadas en piedra no son meros vestigios del pasado: representan la identidad del territorio mexiquense, el legado de las comunidades que habitaron estas tierras y la memoria colectiva que debe transmitirse a futuras generaciones.
El desafío es claro: las autoridades deben actuar ahora para evitar que este patrimonio desaparezca para siempre, convirtiéndose en un testimonio más de la negligencia institucional frente a la riqueza cultural de México.