Morena busca desaparecer a los desaparecidos modificando registros
El PRI denuncia que el gobierno pretende eliminar 87 mil reportes del padrón nacional para reducir estadísticas, mientras más de 132 mil personas siguen desaparecidas en el país.
Cristina Ruiz Sandoval, presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI en el Estado de México, advirtió que la administración Morena intenta depurar el registro nacional de personas desaparecidas. La maniobra, según la política, busca reducir de 132 mil a solo 43 mil los casos reconocidos oficialmente, dejando fuera de las estadísticas a más de 87 mil personas.
«Modificar estadísticas no regresa a nadie a casa», aseguró Ruiz Sandoval. La denuncia representa un duro golpe a la gestión de seguridad del gobierno federal, que enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes en el país.
Una crisis que crece bajo gobiernos de Morena
Los datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas demuestran que más del 52% de los casos se han registrado en los últimos años. Esto equivale a más de 70 mil personas que han desaparecido durante los gobiernos de Morena, sin que la estrategia de seguridad haya logrado revertir la tendencia.
La crisis no se limita a los desaparecidos. En el territorio nacional existen más de 72 mil cuerpos sin identificar, y el 48% de ellos corresponde al sexenio anterior, de acuerdo con información obtenida por la organización Quinto Elemento Lab mediante solicitudes de transparencia.
El Estado de México, epicentro de la crisis forense
La situación se agrava en el Estado de México, donde la problemática alcanza dimensiones alarmantes. Cerca de 15 mil personas continúan desaparecidas en la entidad, con el 63% de los casos concentrados en cinco municipios: Ecatepec, Toluca, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y Atlautla.
En estos municipios, la estrategia de seguridad no ha dado resultados visibles. Además, el 60% de los cuerpos sin identificar a nivel nacional se concentra en apenas cinco entidades federativas, siendo el Estado de México una de las más afectadas.
Lo más grave es que, según respuestas de las fiscalías locales, el 95% de los cuerpos que ingresan sin identificar en el Estado de México terminan en fosas comunes. Esta práctica profundiza la crisis forense y complica aún más el proceso de identificación y cierre de casos para las familias.
Soluciones que no existen en el papel
Ruiz Sandoval fue enfática en señalar que la solución no pasa por eliminar nombres de registros o depurar estadísticas. «El problema no se resuelve eliminando registros, sino fortaleciendo la búsqueda, la identificación y la investigación», afirmó.
Mientras cientos de familias continúan buscando a sus seres queridos, el gobierno pretende reducir la crisis con cambios administrativos. Una estrategia que, según la dirigencia priista, no soluciona nada: solo esconde la magnitud real de un problema que sigue creciendo.
La denuncia refleja la tensión política en torno a la gestión de seguridad, en momentos cuando la violencia y las desapariciones forzadas representan uno de los mayores desafíos del país.