CIUDAD DE MÉXICO. Las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) que inician esta semana enfrentan un escenario sin precedentes de complejidad diplomática y comercial. Así lo advirtió Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, quien alertó que un segundo fracaso en la materia tendría consecuencias directas en la economía de los mexicanos.
«Es fundamental que el gobierno de México tenga una negociación exitosa, ya que un segundo descalabro seguido en materia del TMEC podría tener impactos negativos directos no solo en algunas ramas de nuestro comercio sino de toda la economía nacional», sostuvo López Rabadán en conferencia de prensa.
Un panorama complejo de negociación
La legisladora identificó tres factores que anticipan una negociación particularmente difícil. En primer lugar, están los aranceles que Estados Unidos ha anunciado impondrá a Canadá, llegando hasta el 50 por ciento en algunos productos.
«Ante el anuncio de Estados Unidos de que impondrá aranceles a Canadá del 50 por ciento en algunos productos, la negociación no aparenta ser una negociación fácil», expresó López Rabadán.
A estos obstáculos comerciales se suman complicaciones de seguridad. El director de la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA) declaró recientemente que la detención del Mayo Zambada es apenas una muestra de que perseguirán a todos aquellos involucrados en tráfico de drogas y corrupción política.
Preocupaciones de seguridad nacional
Como si fuera poco, el gobierno de Estados Unidos ha expresado formalmente su preocupación por la presencia de espías rusos acreditados en territorio mexicano, agregando una dimensión de seguridad nacional a las conversaciones comerciales.
«Por si faltara un ingrediente adicional, el gobierno de Estados Unidos manifestó, además, su preocupación por la existencia de espías rusos acreditados en nuestro país», señaló López Rabadán.
Estos elementos convergen en una negociación que, según la análisis de la presidenta de la Cámara Baja, «reviste la mayor de las importancias y forma parte de una negociación muy compleja».
Expectativas del gobierno mexicano
A partir de este lunes, los equipos negociadores de los tres países se reúnen en las oficinas de la Secretaría de Economía para buscar acuerdos que permitan la continuidad y fortalecimiento del tratado que rige las relaciones comerciales trilaterales desde 1994.
López Rabadán hizo votos porque «el Gobierno de México esta vez pueda entregar buenas noticias a los mexicanos en materia de comercio exterior», reiterando la necesidad crítica de evitar un nuevo fracaso que ya tendría consecuencias mensurables en el bolsillo de las familias mexicanas.
La importancia de estas negociaciones radica en que el T-MEC es el marco mediante el cual circulan miles de millones de dólares en comercio bilateral anualmente, un motor fundamental de la economía mexicana que genera empleos y oportunidades en múltiples sectores.