Juchitepec levanta la mano con sus tradicionales tamales de frijol
Con una receta secreta guardada celosamente de generación en generación, la familia Nolasco Gómez se ha posicionado como referente nacional e internacional en la elaboración de los tamales de frijol, un platillo que representa toda la tradición y cultura del municipio mexiquense.
El reconocimiento llegó durante la comida oficial ofrecida por el presidente municipal, José Juan Calvo Fernández, en las instalaciones de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, donde los tamales de frijol fueron presentados como complemento del tradicional mole con arroz, deleitando el paladar de los asistentes con esta joya de la gastronomía local.
Una tradición que perdura en las mesas de Juchitepec
Araceli Nolazco Gómez, matriarca de la familia productora, expresó que los ricos tamalitos de frijol representan una tradición que se sirve antes del plato principal, especialmente en las festividades religiosas de las familias juchitepecanas.
«La hechura de los tradicionales tamalitos de frijol viene de generación en generación. Nuestra familia le dio el toque secreto e innovamos el proceso, por eso nos piden para sus eventos sociales», explicó Nolazco Gómez durante el evento.
El secreto de su éxito no solo radica en la receta ancestral, sino en la dedicación y el talento que cada miembro de la familia aporta a la elaboración. Sonia Linares García, nuera de Araceli, aprendió el arte culinario de su suegra y ahora forma parte activa del emprendimiento familiar.
De la cocina casera al reconocimiento municipal
«Aprendí gracias a mi suegra, quien tiene el talento para la realización de estos tamalitos que ya se convirtieron en endémicos del municipio. Cada vez más familias nos buscan para sus fiestas», comentó Linares García.
La familia Nolasco Linares mantiene un compromiso con la calidad y el servicio. «Estamos para servirles y si gustan que les hagamos los tamalitos de frijol, con gusto los haremos. No se arrepentirán de probarlos», expresó Sonia, extendiendo la invitación a quienes deseen degustar este platillo emblemático.
Los tamales de frijol de Juchitepec no son solo comida; son un testimonio vivo de la historia culinaria del municipio, un legado que la familia Nolasco Gómez continúa transmitiendo con orgullo y dedicación, llevando los sabores de la tradición a cada mesa donde se sirven.