La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, rechazó categóricamente cerrar escuelas como respuesta a la ineficiencia educativa. En su lugar, demandó una reorganización integral del sistema educativo que garantice calidad, no menos clases.
El problema: semanas sin propósito pedagógico
López Rabadán señaló que si las autoridades educativas reconocen que hay semanas del calendario escolar que no tienen un propósito pedagógico, la solución lógica no es clausurar planteles, sino reimaginar la estructura del sistema.
«Si la propia autoridad educativa sabe que hay semanas del calendario que no se están aprovechando, entonces la respuesta no debe ser cerrar las escuelas, la respuesta debe ser reorganizar el sistema educativo con tiempos congruentes a la altura de la calidad educativa que los niños necesitan en nuestro país», afirmó en declaraciones a medios.
Una respuesta que no puede ser «menos clases»
En el contexto de rumores sobre un posible recorte del calendario escolar a nivel federal, la diputada pidió enfoque institucional por encima de divisiones partidistas. Destacó que escuelas bien equipadas y educación de calidad son derechos fundamentales de niñas, niños y adolescentes.
«He escuchado la exigencia de madres y padres de familia y acompaño la preocupación. Es necesario evitar que se cometa el error de cerrar las escuelas, afectando a niñas, niños y adolescentes», sostuvo.
López Rabadán enfatizó que el contexto actual exige mayor atención educativa, no recortes: «Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a una educación de calidad y a un desarrollo integral y hoy ese derecho exige más atención, no menos clases».
Los números que respaldan la urgencia
Los datos internacionales evidencian la gravedad de la situación. En la prueba PISA 2022, México retrocedió en matemáticas, lectura y ciencias comparado con 2018. Más alarmante aún: solo uno de cada tres estudiantes alcanza el nivel mínimo esperado.
Esto significa que dos de cada tres jóvenes mexicanos carecen de herramientas básicas para resolver problemas simples de matemáticas, una capacidad fundamental para competir en un mundo globalizado.
Una triple crisis: asistencia, permanencia y aprendizaje
La diputada presidenta condensó el desafío educativo nacional en una frase contundente: «México está perdiendo asistencia, permanencia y aprendizaje al mismo tiempo».
Esta triple erosión no puede resolverse con menos educación. López Rabadán fue clara: «Lo digo de manera institucional, más allá de filias y fobias partidistas, más allá de qué Poder estemos hablando en esta Nación, lo que se necesita en México es que las niñas y los niños vayan a la escuela, a escuelas de calidad, que aprendan, sean competitivos y sean prósperos para su futuro».
Concluyó con una reflexión que desafía narrativas simplistas: «El fútbol y el calor no pueden ser causales para dejar a las niñas y los niños en indefensión educativa».