La movilidad del Valle de México, atrapada en una crisis estructural
El transporte público en el Valle de México atraviesa una crisis profunda que afecta diariamente a millones de usuarios. La Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), hogar de más de 22 millones de habitantes, depende de un sistema fragmentado, desigual e irregular que, pese a los esfuerzos gubernamentales por ampliar alternativas como trolebuses, mejoras viales y teleféricos, sigue siendo insuficiente para garantizar traslados dignos y seguros.
Crecimiento de pasajeros que no refleja la realidad
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante abril de 2026 viajaron 179.2 millones de pasajeros en el sistema de transporte urbano de la ZMVM, una cifra 6.0% superior a la de abril de 2025. En total, el sistema recorrió 30.9 millones de kilómetros, lo que representa un aumento de 4.0% anual. A nivel nacional, se registraron 244.1 millones de viajes en sistemas de transporte urbano, 5.1% más que el año anterior.
Sin embargo, estos números no cuentan la historia completa de una metrópoli donde la desigualdad en movilidad es profunda y las condiciones de seguridad e infraestructura son críticas.
Un sistema saturado y fragmentado
El Metro de la Ciudad de México continúa siendo el eje de la movilidad metropolitana, transportando más de 100 millones de pasajeros mensualmente. No obstante, su cobertura no alcanza a los municipios periféricos del Estado de México, donde habitantes de zonas como Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Ixtapaluca, Chalco y Valle de Chalco dependen de combis y microbuses para trasladarse hacia la capital.
En estos municipios, los tiempos de traslado superan las tres horas diarias, impactando directamente en la calidad de vida y productividad laboral de millones de trabajadores. Esta disparidad revela la brecha estructural entre la capital y la periferia.
Siete de cada 10 unidades operan sin regulación legal
Un problema crítico es que aproximadamente 70% de las unidades de transporte público operan sin concesión legal. Esta irregularidad genera competencia desleal, falta de mantenimiento y ausencia de supervisión efectiva. Los usuarios denuncian constantemente que las unidades circulan en mal estado, sin medidas de seguridad adecuadas y con tarifas que varían según la ruta y el operador, evidenciando el fracaso regulatorio de la Secretaría de Movilidad del Estado de México.
La inseguridad, una amenaza constante
Uno de los temas más recurrentes entre usuarios es la inseguridad en las rutas de transporte. Los asaltos en transporte público son una constante que afecta la confianza y seguridad ciudadana. Según cifras oficiales, en el primer trimestre de 2026 se registraron más de 3,500 denuncias por robo en transporte colectivo en el Estado de México.
Los atracos ocurren principalmente en combis y microbuses, donde la falta de vigilancia facilita la acción de delincuentes. Esta inseguridad disuade a usuarios de utilizar el transporte público y refuerza las desigualdades en acceso a movilidad segura.
Alternativas insuficientes y sin coordinación
La Secretaría de Movilidad ha anunciado operativos para sancionar a quienes operen sin concesión, pero los resultados han sido limitados. Proyectos como el Mexibús y el Méxicable buscan ofrecer alternativas modernas, aunque su cobertura permanece reducida y no logra atender la demanda masiva de la zona metropolitana.
Expertos advierten: se requiere transformación profunda
Especialistas en movilidad urbana coinciden en que la solución requiere un sistema metropolitano integrado, con tarifas unificadas, regulación estricta y modernización del parque vehicular. Sin embargo, la inversión requerida es millonaria y la coordinación entre gobiernos locales y federales sigue siendo un reto pendiente.
La movilidad metropolitana del Valle de México refleja las desigualdades urbanas: mientras la capital cuenta con sistemas masivos y modernos, la periferia permanece atrapada en unidades obsoletas e irregulares. La transformación requiere voluntad política, inversión significativa y una visión metropolitana que trascienda divisiones administrativas.
Desempeño desigual en otras ciudades del país
El panorama de transporte urbano en México muestra resultados mixtos. En Guadalajara se transportaron 26.8 millones de pasajeros en abril de 2026, con un crecimiento de 6.6% anual. Monterrey registró 12.1 millones de viajes, 1.0% más que el año anterior, mientras que León experimentó una contracción de 5.9% con 13.7 millones de pasajeros.
Ciudades como Puebla, Querétaro y Pachuca mostraron crecimientos positivos de 11.1%, 3.0% y 1.4% respectivamente, mientras que Acapulco de Juárez registró una caída significativa de 17.5%, reflejando crisis económicas y de seguridad locales.