Humedal híbrido vertical: la tecnología que recupera ecosistemas en La Marquesa
Una nueva solución basada en la naturaleza fue inaugurada el pasado 3 de agosto en el Parque Nacional Insurgente Miguel Hidalgo y Costilla (La Marquesa). El Sistema de Humedales Artificiales del Valle El Arco es resultado de una alianza entre Nación Verde, Grupo Danone México y la comunidad de San Jerónimo Acazulco, y representa un referente de infraestructura verde para México.
El proyecto incorpora el primer humedal híbrido vertical con aireación del Estado de México, una tecnología que combina procesos naturales con innovación. Tratará aproximadamente 24 mil metros cúbicos de agua al año —equivalentes a 24 millones de litros—, reduciendo hasta un 50% la carga contaminante del cauce que desemboca en la Laguna de Salazar, uno de los cuerpos de agua más representativos del Valle de Toluca.
¿Cómo funciona un humedal artificial?
Los humedales artificiales son sistemas diseñados para replicar el funcionamiento de los humedales naturales mediante la interacción entre plantas, sustratos y microorganismos. A través de procesos biológicos, el agua residual se depura eficientemente, eliminando materia orgánica, nutrientes como nitrógeno y fósforo, así como diversos contaminantes, sin requerir químicos agresivos y con menor consumo energético que los sistemas convencionales.
Una alianza basada en el diálogo comunitario
El proyecto fue desarrollado por Nación Verde a través de su equipo especializado de Restaura, en colaboración con Grupo Danone México y con participación activa de la comunidad de Valle El Arco. El desarrollo inició con un proceso de diálogo con la comunidad ejidal, seguido por la coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y la autorización de la Manifestación de Impacto Ambiental por parte de SEMARNAT.
Octavio López, CEO de Nación Verde, enfatizó que la restauración ambiental solo es posible cuando ciencia, comunidades y alianzas de largo plazo trabajan bajo una visión compartida. «Nuestro papel es conectar mundos que no siempre hablan el mismo lenguaje: las comunidades que conocen el territorio, las empresas dispuestas a invertir en soluciones de largo plazo y las tecnologías capaces de acelerar la restauración».
Beneficios ambientales y sociales
Además de mejorar la calidad del agua, el humedal contribuirá a recuperar espacios degradados, generar nuevos hábitats para flora y fauna, favorecer la presencia de polinizadores y aves, incrementar la infiltración de agua al subsuelo y apoyar la recarga de acuíferos. El agua tratada podrá reutilizarse en actividades como el riego de áreas verdes, promoviendo un modelo de economía circular y reduciendo la presión sobre las fuentes de agua potable.
Uno de los aspectos más valorados del proyecto es su enfoque comunitario. Habitantes de San Jerónimo Acazulco conformarán brigadas locales encargadas del monitoreo, mantenimiento y educación ambiental del humedal, asegurando su operación a largo plazo con acompañamiento técnico de Nación Verde.
Un anhelo comunitario: el regreso de las truchas
Durante el desarrollo del proyecto, habitantes de la comunidad compartieron un recuerdo inspirador: hace varias décadas las truchas recorrían naturalmente estos arroyos, pero con el deterioro de la calidad del agua desaparecieron. La expectativa es que, conforme el ecosistema recupere su equilibrio, especies como la trucha y otras que dependen de estos cuerpos de agua puedan regresar, reflejando la recuperación de la biodiversidad regional.
Modelo replicable en todo México
La ceremonia de inauguración reunió a representantes del Gobierno del Estado de México, autoridades municipales, Grupo Danone México, Nación Verde, organizaciones ambientales y habitantes de Valle El Arco. López destacó que el potencial de esta tecnología trasciende La Marquesa: «Tecnologías como este humedal híbrido podrían convertirse en una herramienta clave para mejorar la calidad del agua y recuperar ecosistemas en distintas regiones de México».
Este proyecto forma parte de la visión Forever Forests de Proyecto Teporingo, una estrategia de restauración diseñada para generar beneficios ambientales y sociales duraderos. Con su conclusión, Nación Verde reafirma su compromiso de impulsar soluciones innovadoras que integren restauración ecológica, infraestructura verde y participación comunitaria para enfrentar la crisis climática y fortalecer la seguridad hídrica del país.