Un paciente de 67 años originario de Hidalgo evoluciona de manera favorable tras recibir atención médica altamente especializada en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por quemaduras extensas en su cuerpo. El caso demuestra la capacidad del instituto para manejar lesiones complejas mediante un abordaje integral y multidisciplinario.
El accidente ocurrió en febrero cuando el hombre manipulaba fuego, lo que provocó que su ropa se incendiara. Las quemaduras afectaron principalmente piernas, muslos, glúteos, espalda y manos. Tras recibir atención inicial en Pachuca, donde se realizó reposición de líquidos y manejo temprano con piel cultivada, fue referido a la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Traumatología y Ortopedia «Dr. Victorio de la Fuente Narváez» en Magdalena de las Salinas, Ciudad de México, para continuar su tratamiento especializado.
Un tratamiento complejo y prolongado
El paciente permaneció hospitalizado más de tres meses, período durante el cual fue sometido a diversas intervenciones quirúrgicas reconstructivas. El equipo médico realizó un injerto que cubrió más del 18 por ciento de la superficie corporal afectada, una etapa clave para su recuperación.
La doctora Claudia Berenice Hernández Valverde, cirujana plástica certificada adscrita a la Unidad de Quemados de la UMAE, explicó que la complejidad clínica fue elevada debido a la extensión y localización de las lesiones. «En pacientes de edad adulta mayor, la piel es más delgada y el porcentaje de superficie corporal afectada en este caso es amplio», señaló la especialista.
La edad avanzada del paciente representó un desafío adicional, ya que la fragilidad de la piel en adultos mayores incrementa significativamente la complejidad del tratamiento. El equipo multidisciplinario del hospital debió coordinar diferentes especialidades para garantizar la recuperación integral, funcionalidad y calidad de vida del paciente.
El papel crucial del apoyo familiar
Durante su recuperación, el paciente contó con el acompañamiento constante de su familia, especialmente de sus hijos, quienes se organizaron para visitarlo regularmente durante su hospitalización. Este apoyo fortaleció su ánimo y adherencia al tratamiento, factores determinantes en su evolución favorable.
Su hija Brenda destacó que la familia había expresado sus preocupaciones sobre la actividad laboral de su padre, quien durante 23 años se desempeñó como lanzallamas, conocido popularmente como «El Dragón de Pachuca». «De manera constante le pedían que dejara esa labor», comentó.
El accidente ha resultado en una decisión definitiva: el paciente ha abandonado su actividad profesional, reconociendo los riesgos que implica y la necesidad de priorizar su salud. Esta determinación refuerza un mensaje preventivo importante para la sociedad.
Mensaje de prevención
El paciente enfatizó la importancia de evitar actividades de riesgo relacionadas con el manejo de fuego sin la experiencia o medidas de seguridad adecuadas. «Que no lo intenten, que no lo hagan, puesto que esto es muy delicado», advirtió.
Durante su hospitalización, el paciente también destacó la atención oportuna y el profesionalismo del personal de salud del IMSS. «Aquí en el IMSS es un trabajo muy bonito para las enfermeras porque son muy atentas en cuanto a que cuando necesita uno algo, las llama uno, inmediatamente vienen y lo auxilian», expresó.
Referente nacional en atención especializada
Este caso clínico resalta la capacidad del Instituto Mexicano del Seguro Social como referente nacional en atención especializada para pacientes con quemaduras. La recuperación exitosa demuestra el compromiso institucional con la vida, salud y bienestar de la población derechohabiente, mediante intervenciones complejas y seguimiento integral multidisciplinario.
El caso del paciente Apolinar se convierte así en un ejemplo de que, con la atención médica adecuada y el apoyo familiar, es posible recuperarse de lesiones graves que comprometen significativamente la calidad de vida.