El fortalecimiento del sistema de salud en Chiapas permite que miles de derechohabientes accedan a servicios médicos de especialidad sin abandonar la entidad. Dos historias de vida lo demuestran: Gladys sobrevivió a una tromboembolia pulmonar masiva gracias a la Sala de Hemodinamia del Hospital General Regional (HGR) No. 13 «XIV de Septiembre», mientras que Ángel recibió un trasplante renal exitoso en el Hospital General de Zona (HGZ) No. 1 «Nueva Frontera» de Tapachula.
Una intervención contra reloj que salvó una vida
Gladys, estilista de 40 años originaria de Tecpatlán, fue diagnosticada con miomatosis uterina en mayo pasado. Lo que parecía ser una cirugía rutinaria se convirtió en una emergencia cuando sufrió una tromboembolia pulmonar masiva mientras estaba siendo atendida en el HGR No. 13.
El tiempo es crucial en estos casos. Los equipos de Medicina Interna, Terapia Intensiva, Cardiología y Hemodinamia actuaron de manera coordinada para diagnosticar el padecimiento en minutos. La paciente experimentó varios paros cardiacos debido a la dificultad en la movilidad de la sangre entre el corazón y los pulmones, pero la intervención oportuna le permitió sobrevivir.
«Estoy muy emocionada por la oportunidad de poder estar viva. Más que nada con los doctores que me apoyaron, que estuvieron conmigo», expresó Gladys. Ahora puede retomar su actividad laboral y cuidar a sus hijos.
La doctora Daniela Miranda López, directora del HGR No. 13, destacó la importancia de contar con infraestructura de especialidades en la entidad. «Si este incidente le hubiera pasado a Gladys en casa, el desenlace pudo ser diferente. Se está brindando muchas oportunidades de vida para cada uno de nuestros pacientes», señaló.
Trasplante renal: cuando la medicina salva y la donación transforma
Ángel, de 20 años y estudiante de Medicina, recibió un trasplante de riñón donado por su madre biológica el 8 de abril en el HGZ No. 1 de Tapachula. Se trata del segundo trasplante renal realizado en esa unidad médica, un hito que refleja la capacidad creciente del IMSS en Chiapas.
El caso de Ángel presentaba complejidades adicionales. Previamente sufrió un problema de paratiroides que tuvo que ser tratado mediante cirugía. «Para poder operarlo y realizar el trasplante se tuvo que hacer primero una cirugía para quitar esa glándula que estaba produciendo mucho calcio, porque el riesgo de que se lesionara el riñón otra vez era muy alto», explicó el doctor Javier Navarrete García, jefe de servicios de Prestaciones Médicas del IMSS en Chiapas.
Además, el equipo médico debió considerar que Ángel es alérgico al látex, lo que requirió el uso de materiales especiales durante la intervención.
«Todos los días sufría con la presión alta o a veces baja, y ya con esta nueva calidad de vida, estoy más libre», expresó el joven, quien desea concluir su carrera de Medicina y posteriormente especializarse como trasplantólogo. La hemodiálisis a la que estaba sometido ha quedado atrás, aunque debe mantener los cuidados médicos y alimentarios necesarios.
El valor de la donación de órganos
Marly, tía de Ángel a quien él considera mamá, fue la donante del riñón. Su testimonio refleja cómo la experiencia vivida transformó su perspectiva sobre la donación de órganos.
«Yo era de la idea de no donar, que se vaya completito, pero después de haber vivido esta experiencia nos cambia mucho la vida. Ojalá que mucha gente se una a este tipo de actividades en las que puedan participar y donar», expresó.
Capacidad instalada y seguimiento en la entidad
El director general del IMSS, Zoé Robledo, visitó Chiapas en agosto y convivió con ambos pacientes. Durante la gira destacó que historias como las de Gladys y Ángel son el resultado del fortalecimiento de la infraestructura médica en la entidad.
«Ésta es la forma también como podemos ver que todo lo que hacemos, lo que nos pide la Presidenta, crecer en capacidad instalada, formación de médicos, tener todo siempre listo, se convierte en casos que tienen rostro, que tiene historia y que tienen mucho porvenir», expresó Robledo.
Lo más significativo es que ambos pacientes recibieron seguimiento médico en Chiapas sin necesidad de ser canalizados a hospitales de otros estados. Esto representa un cambio sustancial en la accesibilidad a servicios de salud especializada para los derechohabientes chiapanecos.