El Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) dio un paso significativo en la construcción de estructuras organizacionales más equitativas. A través de su Unidad Coordinadora de Género, implementó el Programa de Liderazgo Organizacional con Perspectiva de Género para Mujeres de Mandos Medios, una iniciativa que busca fortalecer capacidades de liderazgo inclusivo y transformar los entornos laborales desde adentro.
Un programa integral con especialistas de talla internacional
El programa, impartido por el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB), se desarrolló en cuatro sesiones intensivas diseñadas para equipar a las servidoras públicas electorales con herramientas, conocimientos y experiencias orientadas a eliminar barreras como los estereotipos de género y promover la toma de decisiones estratégicas.
Cada sesión fue coordinada por especialistas en la materia. La apertura incluyó «Género y ejercicio de liderazgo», a cargo de Pascale Brennan y Frida Díaz; seguida de «Liderazgo transformacional: fundamentos y habilidades», impartida por Melisa Pineda y Carlos Andrés Pérez. La tercera sesión, «Comunicación efectiva: asertividad, escucha activa, empatía y retroalimentación», fue presentada por Melisa Pineda, mientras que «Herramientas para el ejercicio del liderazgo en el espacio laboral» fue dirigida por Tania Martínez y Ana Rodríguez.
Metodologías participativas y autoconocimiento
Lo que distingue este programa es su enfoque participativo y creativo. Las facilitadoras realizaron ejercicios colaborativos, dinámicas de integración y actividades innovadoras como el uso de collages y plenarias de equipos. Estas metodologías permitieron a las participantes conocer a profundidad sus rasgos de personalidad, identificar distintos tipos de liderazgo y reflexionar sobre su aplicación concreta en el ámbito laboral.
El autoconocimiento fue un eje central. Las servidoras públicas identificaron fortalezas personales, trabajaron en la gestión de la mentalidad y construyeron un modelo propio de liderazgo adaptado a sus realidades y contextos específicos.
La perspectiva de género como eje transversal
La perspectiva de género no fue una sesión adicional, sino un hilo conductor que atravesó todo el programa. Se abordaron temas estructurales como los estereotipos, la doble carga de trabajo, la brecha salarial y la manera tradicional de pensar los roles laborales. Este enfoque integral permitió que las participantes entendieran cómo estas barreras impactan su liderazgo y la dinámica organizacional.
Habilidades prácticas para un liderazgo flexible
El programa fortaleció competencias clave como la inteligencia emocional, la empatía, la escucha activa, la negociación y la comunicación efectiva. Un énfasis especial se puso en estilos de conducción horizontal que favorecen la toma de decisiones sin jerarquías rígidas.
Las facilitadoras presentaron seis estilos de liderazgo: coercitivo, autoritativo, afiliativo, democrático, marcapasos y coaching. El aprendizaje no fue memorizar estas categorías, sino reflexionar sobre sus efectos en los equipos de trabajo y la importancia de adaptarlos según el contexto y las necesidades organizacionales.
Un modelo de liderazgo consciente e inclusivo
Los aprendizajes finales convergieron en una conclusión central: el liderazgo no responde a un único modelo. Debe ejercerse de manera flexible, consciente y orientada tanto al cumplimiento de objetivos como al bienestar de los equipos. Este enfoque favorece entornos laborales efectivos, caracterizados por la colaboración e inclusión de todas las personas.
Con esta iniciativa, el IEEM reconoce que fortalecer liderazgos femeninos no es solo una cuestión de equidad, sino una estrategia organizacional que beneficia a toda la institución. Mujeres con liderazgo consciente, capacitado y con perspectiva de género contribuyen a construir instituciones electorales más democráticas, justas e inclusivas.