La contaminación conveniente: Cómo la Fiscalía invalida evidencia incómoda
Nuevamente queda de manifiesto la inoperancia y la falta de atención al detalle en las investigaciones oficiales. La Fiscalía General de la República, encabezada por Ernestina Godoy, ha descalificado públicamente los datos periodísticos sobre los gastos de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», argumentando que la información está «contaminada» y, por lo tanto, no puede ser válida para una investigación federal.
Días después de la detención y muerte del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Jalisco, periodistas de investigación realizaron una inspección en el lugar donde operaba la organización criminal. Allí encontraron documentos que revelarían una red sofisticada de corrupción: desde pagos a peluqueros y boleadores, hasta transferencias a funcionarios de diversos niveles de gobierno. Los gastos mensuales superaban los dos millones de pesos para mantener esta estructura de servicios e información.
Periodismo versus instituciones: El dilema de la credibilidad
Lo cuestionable es que la Fiscalía no realizó el peritaje correspondiente en la escena del crimen. Esa responsabilidad recayó únicamente en el Ejército, dejando un vacío investigativo que los reporteros llenaron con su trabajo de campo. Ahora, la institución que debería haber actuado primero rechaza la evidencia que otros obtuvieron.
La argumentación oficial es simple pero problemática: el lugar fue «contaminado» por personas no autorizadas. Los documentos hallados, la lista de funcionarios corruptos y cualquier otra evidencia quedan invalidados bajo esta lógica. Consecuencia directa: no habrá detenidos, no habrá investigación contra los implicados.
Este criterio levanta sospechas legítimas. ¿Se trata de un vacío legal real o de una conveniencia política para proteger a funcionarios públicos de alto nivel? Investigadores independientes señalan que algunos de los implicados podrían ser autoridades de seguridad y políticos cercanos al gobierno actual.
El precedente del silencio oficial
El libro reciente del periodista Julio Sherer, que documentó abusos del poder y ejecuciones extrajudiciales, tampoco será tomado en cuenta por la Fiscalía. El argumento: es una obra literaria, no una investigación formal. Pero la fuente de esa información es la misma que relataría los hechos ante cualquier tribunal.
Este patrón de rechazo sistemático genera un efecto disuasorio para el periodismo investigativo. Los reporteros que exponen sus vidas para denunciar tanto a bandas criminales como a la complicidad de autoridades ven invalidado su trabajo mediante tecnicismos procesales. El mensaje es claro: la información incómoda será desacreditada, sin importar su veracidad.
Seguridad en el TMEC: El contexto geopolítico
En el horizonte cercano, México y Estados Unidos abordarán nuevas negociaciones del Tratado de Libre Comercio. La seguridad será un tema central. El gobierno estadounidense, bajo la administración Trump, ha reiterado su postura: México enfrenta un problema grave de narcotráfico y captura estatal por la delincuencia organizada.
Estas acusaciones no ocurren en el vacío. La invalidación de evidencia sobre redes de corrupción vinculadas al crimen organizado fortalece la narrativa internacional de debilidad institucional. Las negociaciones comerciales, los aranceles y las políticas de seguridad bilateral quedarán marcadas por esta percepción.
El costo de la complicidad silenciosa
La falta de investigación seria sobre los implicados en la red de «El Mencho» representa un fracaso múltiple: de la justicia, de la transparencia y de la rendición de cuentas. Mientras se rechaza la evidencia periodística, permanecen sin esclarecimiento preguntas fundamentales: ¿Cuáles son los nombres de los funcionarios corruptos? ¿Por qué ninguno ha sido detenido? ¿Quién protege sus intereses?
Los ciudadanos observan que la seguridad se sostiene «con pinzas», como señalan analistas. Las promesas oficiales de combate a la corrupción chocan con decisiones como la de la Fiscalía. Sin investigación sobre funcionarios cómplices, sin detenidos de alto nivel, sin castigo ejemplar, la confianza en las instituciones se erosiona.
México enfrenta un doble desafío: interno, resolviendo la corrupción sistemática, y externo, legitimando su capacidad institucional frente a socios comerciales exigentes. Mientras la información incómoda sea sistemáticamente descalificada, ambos objetivos permanecerán fuera del alcance.
«Un político divide a las personas en dos grupos: en primer lugar, instrumentos; en segundo, enemigos». Friedrich Nietzsche