Expertos advierten: reforma laboral de 2019 requiere evaluación urgente

Especialistas en materia laboral y sindical se reunieron en la Cámara de Diputados para analizar los avances y pendientes de la reforma de 2019, insistiendo en que los cambios legislativos deben traducirse efectivamente en mejores condiciones de trabajo para los mexicanos.

La necesidad de evaluar resultados

Durante el conversatorio «Reformas laborales y nuevo sindicalismo en México», realizado en el Museo Legislativo «Sentimiento de la Nación», los participantes coincidieron en que es fundamental revisar qué ha funcionado de la reforma y qué requiere ajustes.

Ángel Pazos Romero, coordinador del diálogo sindical de la Fundación Friedrich Ebert en México, fue directo en su planteamiento: «Lo que reformamos en 2019, si ha valido la pena, qué está funcionando, qué hay que seguir mejorando, qué hay que cambiar o ajustar». Explicó que las modificaciones a la legislación laboral representan una oportunidad para transformar las relaciones entre dirigencias sindicales y agremiados, aunque requieren cambios culturales en las organizaciones.

Democracia sindical: un avance parcial

Uno de los principales objetivos de la reforma fue combatir la falta de democracia y representación sindical, así como los contratos de protección patronal. Para ello se establecieron mecanismos que permiten a los trabajadores participar en las decisiones de sus organizaciones, incluyendo elecciones de directivas con voto personal, libre, directo y secreto.

Sin embargo, Pazos Romero reconoció que «los cambios legales no significan cambios inmediatos en la cultura». Según su análisis, aunque no es culpa del gobierno o la opinión pública, serán los propios trabajadores quienes logren cambiar las directivas sindicales si así lo deciden.

Contratos colectivos: transparencia insuficiente

Un dato preocupante fue revelado respecto a la legitimación de contratos colectivos de trabajo: después de depurar los registros existentes, se identificaron alrededor de 250 mil contratos, de los cuales poco más de 35 mil fueron avalados por los trabajadores. Esto sugiere que muchos de los restantes eran contratos de protección patronal que los sindicatos dejaron «morir».

La transparencia en el manejo de recursos sindicales emergió como uno de los pendientes más críticos. Pazos Romero fue contundente: «Es la pata más floja de la nueva mesa que hemos construido». Señaló que contadísimos sindicatos rinden cuentas reales, la mayoría lo hace de manera simulada, sin informar a sus afiliados sobre el destino de sus cuotas sindicales.

Negociación colectiva desde las bases

Los especialistas enfatizaron la importancia de consultar a los trabajadores desde la elaboración de los pliegos petitorios, no solamente cuando se someten a votación los acuerdos finales. La pregunta es fundamental: ¿quién mejor que los trabajadores de una armadora automotriz, maquiladora o empresa de confecciones para saber qué se necesita?

Mujeres en las dirigencias: un camino incompleto

Aunque la reforma permitió avanzar en la incorporación de mujeres en las directivas sindicales, es necesario fortalecer su capacidad de decisión y garantizar que sus demandas sean tomadas en cuenta. El llamado es para que las mujeres se empoderen y ejerzan liderazgo, mientras que los hombres en las directivas deben asumir el momento del país y promover que las mujeres sean escuchadas.

Teletrabajo, subcontratación y otros desafíos

La reforma no prohibió de manera general el teletrabajo ni la subcontratación, pero sí creó el Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (REPSE) para regularlas. Pazos Romero advirtió sobre empresas que intentan eludir la reforma utilizando terceros como empleadores formales.

En el caso del trabajo en plataformas digitales, uno de los retos principales es la implementación efectiva y las condiciones de acceso a seguridad social. Se consideró que la Secretaría del Trabajo debe ser más rigurosa con estas empresas y reducir los porcentajes de exclusión.

Respecto a la reducción de jornada a 40 horas semanales, los especialistas subrayaron la necesidad de garantizar efectivamente dos días de descanso a la semana, aunque no necesariamente consecutivos ni fijos.

El sindicalismo debe expandirse hacia la informalidad

Alberto Romero García, profesor de la Universidad Obrera de México «Vicente Lombardo Toledano», presentó un panorama preocupante: de acuerdo con datos del segundo trimestre de 2024, 33 millones de trabajadores se encuentran en la informalidad o subcontratación, mientras que solo 5.3 millones están sindicalizados.

Romero García enfatizó que uno de los principales desafíos del nuevo sindicalismo es incrementar la organización colectiva y evitar los contratos de simulación que impiden que los trabajadores puedan sindicalizarse o defender sus derechos.

Unidad sindical: la asignatura pendiente

Un fenómeno contradictorio ha ocurrido: en lugar de unificar a los sindicatos, la reforma de 2019 originó fragmentación. En muchas ramas industriales surgieron 15, 20 o más sindicatos simultáneamente, reflejando un individualismo exacerbado y la búsqueda de poder sobre la defensa colectiva.

Para construir un nuevo sindicalismo más efectivo, los especialistas proponen fortalecer la unidad y recuperar los principios fundamentales del movimiento obrero: solidaridad, fraternidad, justicia y equidad. Solo así se podrá edificar organizaciones con mayor capacidad de defensa de los derechos laborales.

El rol de la difusión y capacitación

La diputada Margarita García García (PT), secretaria de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, subrayó la importancia de difundir las reformas laborales aprobadas por el Congreso. «Es muy triste saber que desconocen totalmente sus derechos», señaló, enfatizando la necesidad de realizar foros en diferentes espacios para que los trabajadores conozcan las reformas y puedan ejercer sus derechos efectivamente.

El conversatorio evidenció que aunque la reforma laboral de 2019 estableció un marco legal moderno, su impacto real dependerá de la capacidad de los trabajadores para apropiarse de estas nuevas legislaciones y de la vigilancia constante para evitar que empresas eludan estas regulaciones mediante mecanismos simulados.