En el Estado de México se diagnostican en promedio 30 casos de Parkinson cada mes, una cifra que pone en alerta al sector salud ante la necesidad de reforzar estrategias de atención y sensibilización ciudadana. Así lo reveló el Gobierno estatal en el marco de la conmemoración del Día Mundial y Nacional de la Lucha contra el Parkinson, que se celebra el 11 de abril.
Cifras en aumento en la entidad
De acuerdo con Víctor Torres Meza, Director del Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades (CEVECE) de la Secretaría de Salud mexiquense, durante 2025 se han registrado 433 casos de Parkinson en la entidad. La cifra es más alarmante si se considera que hasta la semana epidemiológica número 11 del presente año, se han notificado 75 nuevos diagnósticos.
A nivel nacional, las autoridades estiman que entre 300 mil y 500 mil personas viven con Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa que afecta principalmente a adultos mayores.
Proyecciones preocupantes para 2050
Torres Meza precisó que, debido a la transición demográfica y epidemiológica del país, se prevé que este padecimiento se triplique para el año 2050. La enfermedad afecta principalmente a personas mayores de 60 años, con mayor incidencia entre la población masculina.
Esta proyección subraya la importancia de implementar estrategias de prevención, detección temprana y atención integral en los próximos años.
Síntomas que no deben ignorarse
El titular del CEVECE explicó que los síntomas más comunes del Parkinson incluyen:
- Temblor en reposo
- Rigidez muscular
- Lentitud de movimientos
- Problemas de equilibrio
Además de estas manifestaciones motoras, existen síntomas no motores que pueden preceder al diagnóstico, como depresión, trastornos del sueño y pérdida del olfato. Estos últimos son especialmente importantes, ya que pueden ser los primeros indicadores de la enfermedad.
Detección temprana, clave para la calidad de vida
Aunque no existe cura para el Parkinson, la detección oportuna es fundamental para iniciar tratamientos que permitan controlar los síntomas y preservar la autonomía de los pacientes por más tiempo.
Los tratamientos disponibles incluyen medicamentos, terapia física, apoyo psicológico y, en algunos casos, intervenciones quirúrgicas. Estas opciones terapéuticas buscan mejorar significativamente la calidad de vida de los afectados.
Las autoridades sanitarias mexiquenses reiteran la importancia de acudir a las unidades médicas ante la presencia de los síntomas mencionados, especialmente en personas mayores de 60 años, para garantizar un diagnóstico y tratamiento oportunos.