El Gobierno del Estado de México concretó una ambiciosa campaña de recolección de residuos peligrosos que demostró el potencial de la participación ciudadana en temas ambientales. La convocatoria «Eco-Súmate» logró reunir 2 toneladas de residuos eléctricos y electrónicos, así como 3 mil llantas, mediante dos jornadas especializadas realizadas durante marzo.
Campañas enfocadas en residuos específicos
La Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (SMAyDS), bajo la dirección de Alhely R. Arronis, ejecutó dos operativos diferenciados. La jornada «ElectroRecicla» se llevó a cabo del 1 al 6 de marzo, mientras que «Llantas en acción» operó del 23 al 27 del mismo mes. Ambas estuvieron abiertas a la población general, instituciones educativas y organizaciones sociales.
El objetivo fue claro: proporcionar canales accesibles para que ciudadanos y organizaciones dispongan correctamente de materiales que, de otro modo, terminarían contaminando suelos y cuerpos de agua. Estos residuos representan un desafío ambiental significativo debido a su composición química y su persistencia en el ecosistema.
Educación ambiental para nuevas generaciones
Más allá de la recolección física, la estrategia incluyó un componente educativo robusto. En coordinación con la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, a cargo de Miguel Ángel Hernández Espejel, se realizaron dos Ferias Ambientales en los municipios de Atenco y San Mateo Atenco.
Estas actividades fueron especialmente dirigidas a menores de edad: alrededor de 2 mil 300 niñas y niños participaron en talleres y dinámicas educativas. El propósito fue generar conciencia desde temprana edad sobre la importancia del manejo responsable de desechos y el cuidado del entorno.
Impacto ambiental y recuperación de materiales
Los residuos electrónicos y las llantas contienen materiales valorizables que pueden reincorporarse a procesos productivos. Su acopio evita que se conviertan en focos de contaminación dispersos en vertederos o espacios ilegales, protegiendo tanto el ambiente como la salud pública.
Alhely R. Arronis enfatizó que «el manejo adecuado de los residuos es fundamental para prevenir impactos negativos en el ambiente y la salud», destacando cómo estas iniciativas contribuyen a transformar materiales considerados desecho en recursos reutilizables.
Hacia comunidades más sostenibles
La campaña «Eco-Súmate» representa un modelo de cómo los gobiernos pueden facilitar la participación ciudadana en temas ambientales al acercar soluciones concretas. En lugar de dejar la responsabilidad únicamente en manos de los ciudadanos, el estado proporcionó infraestructura, logística y espacios de acopio.
Con estas acciones, el Gobierno del Estado de México avanza en la construcción de comunidades más limpias y sostenibles, demostrando que la gestión ambiental requiere de esfuerzos coordinados entre instituciones, sociedad civil y ciudadanía.