El Gobierno del Estado de México destinará más de 62 millones 800 mil pesos para fortalecer la producción tunera a través del programa «Transformando el Campo», reafirmando su posición como líder nacional en este sector con 154 mil 331 toneladas anuales, por encima de Puebla y Zacatecas.
La inversión se distribuye en dos fases: durante 2024 se entregaron 359 apoyos a productores de la Delegación Regional de Teotihuacán con más de 39 millones de pesos, destinados a la compra de equipo especializado como picadoras de nopal, parihuelas y desespinadoras. Para 2025, se han otorgado 236 apoyos adicionales por 23.8 millones de pesos en biotrituradores, techumbres y desbrozadoras.
Un sector estratégico para la economía regional
La tuna representa mucho más que un cultivo tradicional en el Estado de México. Además de ser un alimento nutritivo con propiedades medicinales reconocidas, funciona como motor económico para municipios como San Martín de las Pirámides, Axapusco, Nopaltepec, Otumba, Temascalapa y Acolman, donde cientos de productores dependen de su comercialización.
Según la Secretaría del Campo, dirigida por María Eugenia Rojano Valdés, la riqueza natural de la región de Teotihuacán, combinada con capacitación continua e innovación en procesos de cultivo y comercialización, ha sido clave para mantener este liderazgo nacional.
Infraestructura y oportunidades de mercado
El Estado de México cuenta con ventajas estratégicas para la promoción y comercialización de la tuna. Entre las principales se encuentran la Feria de la Tuna en San Martín de las Pirámides y cuatro centros de acopio ubicados en San Felipe Teotitlán, Santo Domingo Aztacameca, Santiago Tolman y San Martín de las Pirámides, que facilitan la distribución y acceso a mercados regionales y nacionales.
Estos espacios no solo funcionan como puntos de venta, sino como plataformas para que productores conecten con comerciantes mayoristas y minoristas, ampliando sus canales de distribución y mejorando los ingresos familiares.
Preservación de la diversidad genética
Con estas acciones, el gobierno estatal también refrenda su compromiso con la preservación de la biodiversidad agrícola. El Estado de México resguarda más de 80 variedades de tuna, un patrimonio genético que representa siglos de conocimiento agrícola acumulado y que requiere de apoyo continuo para su conservación.
La estrategia de modernización no busca solo aumentar volúmenes de producción, sino también mejorar la calidad del fruto, sus procesos de transformación y sus posibilidades de comercialización a nivel nacional e internacional.