Gobierno del Estado de México refuerza inspecciones en balnearios y centros acuáticos
El Gobierno del Estado de México, encabezado por Delfina Gómez Álvarez, intensifica los controles sanitarios en balnearios y centros acuáticos para proteger a los visitantes durante las temporadas vacacionales. A través de la Secretaría de Salud, se han implementado verificaciones exhaustivas que buscan reducir riesgos de enfermedades asociadas al uso recreativo del agua.
715 inspecciones realizadas en dos años
La Comisión para la Protección Contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (COPRISEMEX) reporta un balance significativo: 392 verificaciones se llevaron a cabo durante 2025, mientras que de enero a julio de 2026 se ejecutaron 323 inspecciones adicionales. Se proyecta que al concluir este año se realicen 120 verificaciones más, consolidando un modelo de vigilancia continua.
¿Qué verifican los inspectores sanitarios?
El personal de COPRISEMEX aplica pruebas rigurosas al agua para confirmar niveles seguros de cloración. Además, requiere a cada establecimiento la presentación de análisis bimestrales que certifiquen que el agua se encuentra libre de coliformes y bacterias patógenas.
Las inspecciones no se limitan a la calidad del agua. Los verificadores también evalúan:
• Actualización de bitácoras de registro
• Presencia de señales de advertencia adecuadas
• Suficiencia de casilleros, regaderas y vestidores
• Planes integrales de operación, limpieza y mantenimiento
Protocolo estatal de vigilancia sanitaria
Estas labores se enmarcan en el Protocolo Estatal de Vigilancia Sanitaria para Instalaciones Acuáticas, que se refuerza especialmente durante los periodos vacacionales cuando aumenta la afluencia de usuarios. Este modelo de atención integral contempla todos los riesgos sanitarios asociados a las piscinas, balnearios y centros de natación.
Respaldo legal y licencias sanitarias
Las acciones de vigilancia se sustentan en la Ley de Salud del Estado de México, que establece que todas las instalaciones acuáticas deben regularse mediante una Licencia Sanitaria con vigencia indeterminada. Este esquema formal de control fortalece la supervisión permanente de estos establecimientos y garantiza que cumplan con los estándares sanitarios requeridos.
Con estas medidas, el estado busca que los ciudadanos disfruten de espacios acuáticos seguros durante sus actividades recreativas, minimizando riesgos de contagio de enfermedades gastrointestinales y otras afecciones relacionadas con el agua contaminada.