El Estado de México ha intensificado su estrategia de seguridad con una serie de macrooperaciones coordinadas que, en los últimos dos años, han debilitado significativamente las redes delictivas en la entidad. Estas acciones, impulsadas desde la Mesa de la Paz encabezada por la Gobernadora Delfina Gómez Álvarez, han resultado en más de 400 detenciones y la recuperación de cientos de bienes vinculados con actividades ilícitas.
Las operaciones, sustentadas en investigaciones de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), representan un esfuerzo coordinado entre autoridades federales, estatales y municipales para combatir conductas delictivas, desarticular organizaciones criminales y restablecer la legalidad en distintas regiones del territorio mexiquense.
Corrupción en el sector público: Operación Enjambre
Uno de los operativos más relevantes es la Operación Enjambre, implementada en noviembre de 2024 para investigar posibles actos de corrupción y vínculos con grupos delictivos dentro de instituciones públicas. Esta acción ha tenido resultados significativos: se han detenido a 60 personas, entre ellas servidores públicos y exfuncionarios de 18 municipios, y se han obtenido 19 sentencias condenatorias contra 17 objetivos prioritarios.
Recuperación de patrimonio y combate al despojo
En materia de protección del patrimonio ciudadano, la Operación Restitución ha enfocado sus esfuerzos en casos relacionados con el delito de despojo. A través de esta estrategia se han asegurado mil 695 inmuebles vinculados con delitos contra la propiedad, de los cuales 947 ya fueron devueltos a sus legítimos propietarios. Además, se han detenido a 400 personas involucradas en estos delitos.
En paralelo, la Operación Caudal ha combatido el comercio ilícito de agua, un problema significativo en la región. En 48 municipios, fueron asegurados 62 pozos y 138 tomas clandestinas, protegiendo así los recursos hídricos de la población.
Operativos contra extorsión, comercio ilícito y robo
La Operación Liberación ha enfrentado directamente las redes de extorsión y control territorial en 14 municipios del sur de la entidad, mediante puntos de revisión, cateos y detenciones estratégicas.
En el combate a establecimientos relacionados con actividades ilícitas, la Operación Atarraya ha intervenido 821 establecimientos en 52 municipios e investiga 3 mil 823 más por su posible vinculación con economías delictivas.
Para debilitar las estructuras financieras de grupos delictivos, la Operación Bastión realizó cateos simultáneos en ranchos, casas de seguridad y bodegas en la región sur. Mientras tanto, la Operación Fortaleza ejecutó 132 cateos en 17 municipios específicamente para combatir el robo de vehículos y autopartes.
La Operación Senda, por su parte, ha enfocado sus acciones en el robo al transporte de carga, asegurando 136 inmuebles y 178 vehículos relacionados con estos delitos.
Una estrategia integral de seguridad
El despliegue de estas macrooperaciones refleja el trabajo coordinado que impulsa la Mesa de la Paz para fortalecer la seguridad en el estado. Las autoridades buscan no solo detener a los responsables de delitos, sino también proteger el patrimonio de las familias mexiquenses y avanzar en la construcción de comunidades más seguras.
Con más de 400 detenciones y cientos de bienes recuperados, estas operaciones representan un paso significativo en la lucha contra la delincuencia organizada y la corrupción en el Estado de México.