El Gobierno del Estado de México intensificó sus acciones preventivas contra inundaciones al completar una ambiciosa campaña de desazolve que movió más de 52 mil metros cúbicos de sedimento de las redes de drenaje estatal. La Comisión del Agua estatal (CAEM) ejecutó los trabajos entre noviembre de 2025 y febrero de este año, consolidándose como una de las operaciones de mantenimiento hidráulico más significativas de la entidad.
Una magnitud sin precedentes
Los números hablan por sí solos: 240 kilómetros de redes de drenaje intervenidas en 384 comunidades distribuidas a lo largo de 76 municipios. Para dimensionar el alcance de esta labor, la distancia cubierta equivale al trayecto que separa a Toluca, capital mexiquense, de Morelia, en Michoacán.
Esta escala de operación refleja el compromiso estatal por modernizar y mantener la infraestructura de saneamiento antes de que inicie la temporada de lluvias, período crítico que históricamente ha generado encharcamientos e inundaciones en múltiples localidades.
Cifras de la operación
La CAEM no se limitó al desazolve de tuberías principales. Durante la campaña, los equipos de trabajo realizaron labores complementarias igualmente importantes:
- 848 fosas sépticas desazolvadas, estructuras esenciales para el tratamiento de aguas residuales.
- 51 cárcamos intervenidos, instalaciones críticas para el flujo de aguas pluviales y residuales.
- 280 toneladas de basura y materiales retirados que obstruían el paso del agua en las redes de desagüe.
Protección en tiempos de lluvia
La limpieza y mantenimiento de infraestructura de drenaje es una medida preventiva fundamental. El azolve —sedimento, tierra y materiales acumulados— reduce la capacidad de las tuberías para conducir agua, aumentando significativamente el riesgo de encharcamientos que afectan viviendas, negocios y vías de comunicación.
Esta operación llega en momentos críticos. Con la temporada de lluvia aproximándose, las autoridades buscan garantizar que las redes de saneamiento funcionen al máximo de su capacidad para proteger a las familias mexiquenses de desastres hídricos.
Compromiso continuo
La CAEM enfatiza que esta campaña representa solo una parte de sus responsabilidades permanentes. El mantenimiento de sistemas de drenaje debe ser continuo para evitar que el azolve se reacumule rápidamente, especialmente en municipios con mayor densidad poblacional o en zonas donde confluyen múltiples cuerpos de agua.
Las autoridades reafirman su compromiso de fortalecer la infraestructura hidráulica estatal mediante labores sistemáticas de limpieza y mantenimiento que protejan la salud y seguridad de los residentes del Estado de México.