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El rebozo de Tenancingo es patrimonio cultural inmaterial del Estado de México

El Decreto 318 reconoce la técnica artesanal del rebozo de bolita, aunque expertos señalan omisiones en la documentación histórica del proceso de elaboración.
El rebozo de Tenancingo es patrimonio cultural inmaterial del Estado de México

Un reconocimiento con matices: el rebozo de Tenancingo es patrimonio cultural inmaterial

El 20 de mayo pasado, el Estado de México publicó en la Gaceta del Gobierno un reconocimiento que celebran artesanos y estudiosos de la cultura local: el Decreto número 318 que declara la técnica artesanal original para la elaboración del «Rebozo de Bolita» del municipio de Tenancingo como patrimonio cultural inmaterial del Estado de México.

La iniciativa fue promovida por la diputada local Martha Azucena Camacho Reynoso, representante del distrito 23 con cabecera en Lerma. Aunque el decreto está bien estructurado en su forma y fondo, expertos en la materia advierten que la exposición de motivos contiene imprecisiones que desdibujan la riqueza histórica y técnica de esta artesanía milenaria.

Las omisiones en el proceso artesanal

Uno de los errores más significativos aparece en la exposición de motivos. El documento señala que el proceso de elaboración inicia con el «urdido», cuando en realidad el primer paso es el «devanado»: el desenrolle del hilo de algodón. Tras este paso inicial, la elaboración del rebozo de bolita requiere al menos quince procesos más: urdido, pepenado, boleado, dibujado, amarrado, remojado, teñido, desatado, apuntado, almidonado, entreverado, jiotado, tejido y empuntado.

Esta secuencia meticulosa de pasos, cada uno demandante de conocimiento especializado y precisión, representa siglos de tradición acumulada. Sin embargo, la exposición legislativa no profundiza en esta complejidad técnica que define la identidad del producto tenancinguense.

El origen del nombre «de bolita»: una historia olvidada

El aspecto más crítico señalado por investigadores locales se refiere a la interpretación del término «de bolita». El decreto afirma que esta denominación proviene del «anudado manual de las puntas en forma de bolita», describiendo un proceso contemporáneo de nudo manual realizado uno por uno.

Sin embargo, según estudios históricos, la expresión «de bolita» tiene un origen completamente distinto: antiguamente, el hilo de algodón era comercializado en canillas o madejas confeccionadas de manera rudimentaria en forma esférica o de bola. Esta distinción no es meramente semántica; representa una diferencia fundamental en la comprensión de la historia económica y comercial de la artesanía tenancinguense.

La necesidad de investigación profunda en la legislación cultural

Para legislar sobre patrimonio cultural inmaterial, los expertos subrayan la necesidad de investigación exhaustiva y documentación rigurosa. Existe literatura especializada que podría haber informado mejor el proceso legislativo: obras como «El Rebozo en el Estado de México» de Gustavo G. Velásquez, o el número 90 de la revista «Artes de México» dirigida por Margarita de Orellana y Alberto Ruy Sánchez.

También están disponibles investigaciones de reconocidas especialistas como Martha Turok de Wallace y Ruth D. Lechuga, así como trabajos académicos de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex). Tesis profesionales como la de Adriana Segura Bobadilla sobre «Condiciones de producción y comercialización de los microtalleres textiles» (2012) o «Axkan: innovación textil neoartesanal» de César Gabriel Rosales Guadarrama (2020), ofrecen información detallada y visualmente documentada.

Igualmente relevantes son los testimonios compilados en Alcommuni’s blog de artesanos como María de la Luz Morales Herrera y Julio César Domínguez Díaz, voces directas de la tradición viva del rebozo.

Lo que sí celebrar: el reconocimiento oficial

A pesar de las omisiones, el resultado final es positivo. El «rebozo de bolita» de Tenancingo ahora cuenta con el reconocimiento oficial de uno de los tres poderes locales constituidos como patrimonio cultural inmaterial del Estado de México. Este reconocimiento abre puertas para la salvaguarda, transmisión y fortalecimiento de la técnica artesanal.

Este no es el primer reconocimiento legislativo que recibe la artesanía tenancinguense. En 2016, el Decreto número 134 de la LIX Legislatura, impulsado por la diputada Tanya Rellstab Carreto, ya había designado el 29 de septiembre como Día del Rebozo en el Estado de México, sentando antecedentes para este nuevo decreto.

Formación docente en Tenancingo: nuevas perspectivas educativas

En otro evento significativo para el municipio, la Escuela Normal de Tenancingo (ENT) presentó recientemente el libro «Enseñar a aprender a investigar en la formación inicial de docentes», autoría del pedagogo David René Thierry García. La presentación estuvo a cargo del subdirector académico Germán Iván Martínez Gómez, quien contexttualizó la trayectoria del autor desde sus trabajos iniciales en el año 2000 con la ANUIES.

Thierry García propone ampliar la formación docente más allá de la transmisión tradicional, añadiendo habilidades de supervivencia intelectual para el siglo XXI: aprender a indagar, estudiar, investigar, comprender y emprender. Su enfoque desafía la enseñanza convencional de la investigación basada en «gis y pizarrón», proponiendo en su lugar una vía artesanal donde los futuros docentes construyan el conocimiento de manera práctica.

La obra, estructurada en cuatro capítulos que documentan una intervención pedagógica disruptiva, ya está impactando en el rediseño de programas de posgrado en diversas normales del país.

En la agenda: protección geográfica del alfeñique de Toluca

Este lunes 25 de mayo, el Diario Oficial de la Federación publicó datos relacionados con la solicitud de declaración de protección a la indicación geográfica «Alfeñique de Toluca». Se espera seguimiento de este trámite que podría sumar otro reconocimiento a las tradiciones artesanales mexiquenses.

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