Un pulmon verde para la región
Ecatepec avanza en la creación del parque ecológico más grande de la Zona Metropolitana del Valle de México. El proyecto El Caracol, que ya recuperó 123.8 hectáreas inundadas, contempla la restauración de 800 hectáreas de esta Área Natural Protegida y traerá beneficios ambientales sin precedentes para la región: desde la recarga de mantos freáticos hasta la mejora de la calidad del aire que respiran millones de habitantes.
Números que impresionan
La alcaldesa Azucena Cisneros Coss presentó en conferencia de prensa los avances del proyecto, iniciado en enero de este año en colaboración con el gobierno de San Salvador Atenco e instancias estatales y federales. Hasta ahora, el trabajo ha dejado resultados concretos: 123.8 hectáreas inundadas, 2.5 kilómetros de bordos construidos, 10 bordos radiales completos y tres más al 90 por ciento de avance.
El proyecto contempla convertir 550 hectáreas en zona inundable —que funcionará como vaso regulador hídrico— y 250 hectáreas para áreas recreativas. «El Caracol va a ser el parque ecológico más grande de la Zona Metropolitana del Valle de México. Va a ser un centro de esparcimiento familiar, un pulmón verde, un centro de mil aves migratorias», aseguró Cisneros Coss.
La naturaleza regresa
Uno de los aspectos más notables del proyecto es el retorno de la vida silvestre. La alcaldesa reportó que ya se observan especies que se creían perdidas: garzas, patos, águilas y flora endémica están reapareciendo en la zona. «Se ven miles y miles de pájaros. Este lugar vuelve a ser un oasis para las aves migratorias», destacó.
Esta recuperación ecológica es posible gracias al diseño del humedal. Según Letizia Silva Ontiveros, asesora técnica del Ayuntamiento, en El Caracol se instalará un ecosistema léntico —un cuerpo de agua cerrado y estable sin corriente continua— que genera un proceso natural de depuración del agua y propicia la creación de oxígeno de manera completamente ecológica.
Beneficios en cascada
Los impactos positivos del proyecto trascienden las fronteras de Ecatepec. La alcaldesa desglosó los beneficiarios en tres niveles:
Beneficio directo: 200 mil habitantes de colonias aledañas a El Caracol se beneficiarán directamente del parque como espacio de esparcimiento y de la mejora ambiental local.
Beneficio regional: Otros dos millones de habitantes de cuatro municipios se verán favorecidos por la recuperación de cuerpos de agua y la recarga de mantos freáticos.
Beneficio metropolitano: Los 10 millones de habitantes del Valle de México experimentarán mejoras en la calidad del aire y la regulación climática natural que propiciará el humedal.
«Eso significa menos socavones, menos escasez, más vida para toda la región», afirmó Cisneros Coss. El proyecto funcionará también como regulador hídrico que tratará aguas combinadas, regulará grandes avenidas y estabilizará suelos.
De invasión a oasis
La zona de El Caracol, ubicada en las inmediaciones del fraccionamiento Las Américas y parte del Área Natural Protegida del ex lago de Texcoco, fue invadida en 2019 con diversos asentamientos irregulares. El gobierno municipal logró recuperar el espacio y en enero del año en curso inició este ambicioso proyecto de restauración ecológica.
Un trabajo colaborativo
La alcaldesa agradecció el apoyo de múltiples instituciones que hacen posible el proyecto: la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Comisión Nacional del Agua, la Universidad Autónoma de Chapingo, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua y diversos actores sociales como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.
El Caracol representa más que un parque: es una apuesta por la recuperación ambiental del Valle de México, una muestra de que es posible revertir el daño ecológico mediante trabajo coordinado y visión a largo plazo.