La celebración del Día de Madres en el Estado de México generará una derrama económica superior a los 9 mil 800 millones de pesos, con un incremento de 12 por ciento respecto al año anterior, según estimaciones de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco).
Esta festividad, considerada una de las de mayor impacto en el consumo, coincide este año con un fin de semana, lo que podría potenciar aún más el gasto de los hogares mexiquenses. De acuerdo con los datos de la Sedeco, el 37 por ciento del ingreso mensual familiar se destinará a festejar a las madres, cifra que refleja la importancia cultural y económica de esta conmemoración.
Incremento en el consumo de hasta 70%
El ticket promedio de consumo durante estas festividades puede incrementarse hasta en un 70 por ciento respecto a días ordinarios. Este aumento se distribuye entre diversos sectores comerciales que verán dinamizada su actividad durante la semana previa al 10 de mayo.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Estado de México cuenta con una infraestructura comercial significativa para atender esta demanda: más de 4 mil establecimientos dedicados al comercio de plantas y flores naturales, 14 mil 599 tiendas de venta de dulces y más de 88 mil negocios enfocados en la preparación de alimentos.
Sectores que se beneficiarán
Aunque el comercio florista, repostería y gastronomía son los pilares tradicionales de esta derrama económica, otros sectores también experimentarán incrementos significativos en sus ventas:
- Comercios de ropa y calzado
- Tiendas de accesorios y joyería
- Perfumerías y cuidado personal
- Establecimientos de electrónica (celulares y dispositivos)
- Negocios de esparcimiento y entretenimiento
La recomendación de consumo responsable
La Sedeco ha hecho un llamado a la población para realizar un consumo responsable durante estas festividades. El objetivo es evitar el sobreendeudamiento de los hogares mexiquenses y garantizar que el festejo del Día de Madres impulse de manera sostenible tanto la economía familiar como la estatal.
Esta recomendación cobra especial relevancia en un contexto donde el gasto destinado a esta celebración representa más de una tercera parte del ingreso mensual promedio, lo que requiere de una planificación financiera adecuada para evitar consecuencias económicas negativas en meses posteriores.